Soluciona problemas, y aunque seas el único, aporta ideas.

Soluciona problemas y aunque seas el único, aporta ideas

Soluciona problemas y aunque seas el único, aporta ideas.

¿Cómo estás? Hoy miércoles comentaré el tema de los problemas en las organizaciones, pero también a nivel personal. A casi nadie le gustan los problemas, pero aquellas personas o empresas que sean capaces de adelantarse a ellos, evitarán una pérdida monstruosa de tiempo, dinero y recursos. ¿Pero podemos anticiparnos a ellos? ¿Estamos preparados para afrontarlos? Y lo que es esencial desde mi punto de vista: ¿Sabemos gestionar los problemas?

Si no tuviéramos problemas, no aprenderíamos en esta vida. Los obstáculos nos enseñan a responsabilizarnos de lo que nos ocurre y a solucionarlos para seguir adelante. Hay personas que se hacen amigos de la maldita piedra con la que tropiezan una y otra vez. Hay otras que tienen una facilidad innata para solucionarlos y son resolutivas. Problemas casi siempre hay, apartarlos o ignorarlos es como ponerse una venda en una montaña, tarde o temprano te caerás por un barranco. Por otra parte, tener demasiados problemas (después está la importancia que le da cada persona a los suyos) puede derivar en un estado personal estresante, agobiante y catatónico.

Una de las fórmulas para resolver problemas que me parece fascinante es el método que emplean los estudios de animación Pixar. En el proceso de una película de animación se encuentran multitud de problemas a los que enfrentarse constantemente. Son una metáfora de la vida, donde tienes que ir resolviendo, saltando o sorteando obstáculos constantemente. En un proyecto así, surgen problemas desde la idea original, una historia que atrape al espectador, un guion coherente que fluya, introducir sentido del humor, escoger al director, los bocetos, dotar de personalidad a los personajes, adaptar los dibujos a la realidad como por ejemplo el peso de uno oso chapoteando en un riachuelo y hacerlo creíble. También la utilización de los colores, las sombras e incluso hasta los últimos detalles que prácticamente no percibimos como espectadores que buscan la excelencia y no la perfección.

Cultura de proyecto, no de individualidades

El éxito de Pixar se debe a una cultura de proyecto, no de individualidades. En esa idea del conjunto, piensan que la tarea de dirigir no es evitar los riesgos sino crear la capacidad de subsanar los problemas. Consideran que el secreto está en considerar los problemas como una pieza esencial, porque así saben que las grandes ideas serán tenidas en cuenta, puestas a prueba y sobrevivirán en esa cultura del proyecto y no de la individualidad. En este post sobre la Creatividad explicaba una de las claves del éxito de Pixar: la creación del BrainTrust, un grupo de personas de dentro de la empresa donde se fomentaba el debate de ideas, la búsqueda de la excelencia, de lo que parecía imposible y la resolución de problemas desde una perspectiva de igual a igual independientemente de los cargos, utilizando la franqueza como elemento dinamizador.

Soluciona problemas y aporta ideas.

Imagina que estás en tu empresa y propones a tu responsable directo una nueva idea arriesgada y valiente que puede proporcionar una mejora de los procesos internos y un incremento sustancial de los resultados. Que incluso puede hacer fácil y rápido la solución de problemas de los clientes. Además de creer que puede repercutir en la calidad de vida de las personas que trabajan contigo. ¿Qué crees que ocurrirá? ¿Tu jefe o jefa acogerá esa idea con ganas y la trasladará a sus superiores? ¿Se fomenta en esa empresa esa forma de trabajar donde se escucha a las personas y las buenas ideas se comunican? ¿Preferirá quedarse el responsable con la frase manida “más vale malo conocido que bueno por conocer”? ¿Pensará en el conjunto, en la empresa o en su culo?

“Una forma mejor de medir nuestro éxito es examinar a las personas de nuestro equipo y fijarnos en cómo trabajan juntas. ¿Se unirán para resolver problemas importantes? Si la respuesta es sí, la gestión que está haciendo es buena”.

Si no tratas de descubrir lo que se oculta y comprender su naturaleza, no estarás bien preparado para ser un líder.  Nadie puede ver las relaciones de la misma forma que nosotros. Las personas somos únicas y extraordinarias. Pensamos, respiramos y nos emocionamos como nadie lo haría. Sería importante que lo recordáramos. Tenemos que aprender, una y otra vez que las percepciones y experiencias de los demás son enormemente diferentes de las nuestras.

Soluciona problemas y aunque seas el único, aporta ideas

Este análisis sobre el liderazgo me parece cautivador y como mínimo invita a la reflexión: “Lo que me interesa es la gran cantidad de gente que se cree capacitada para conducir el tren, que piensa que ese es el puesto de mando y que conducir el tren es la forma de moldear el futuro de sus empresas. Lo cierto es que no es así. Conducir el tren no decide su curso. Lo verdaderamente costoso es tender las vías”.

Los grandes problemas nos forjan como personas. Lo más importante no es lo que te ocurre, sino lo que puedes hacer con lo que te ocurre” decía Rafael Vídac. Estoy de acuerdo. Cómo afrontas los problemas y con qué actitud quieres resolverlos determinará tu desarrollo personal y profesional.

Termino con este gran párrafo: “Es verdad que a medida que surgen los problemas cometemos errores, y que nuestro trabajo nunca termina. Siempre tendremos problemas, muchos de ellos ocultos; debemos trabajar para sacarlos a la luz y averiguar nuestro propio papel en ellos, incluso si ello nos hace sentirnos incómodos; cuando nos topamos con un problema encauzamos todas nuestras energías hacia su resolución”. Ed Catmull.

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