Ropa y complementos teñidos de sangre

“A toro pasado todo son cuernos” dice el refrán. Pero cuando un edificio de ocho plantas sin medidas básicas de seguridad se derrumba (el día anterior 
una inspección de un ingeniero había dado el visto bueno al complejo textil) y el mismo día de la tragedia dos policías se acercaron a comprobarlo (están entre los desaparecidos), todo parece indicar que tarde o temprano ocurrirá lo inevitable. Más de 1127 personas han muerto y y la cifra de heridos se disparó a los 2.438. Son muchas víctimas que contar, desde la primera hasta la última. En la mitad del año se habían producido 3 incendios y un derrumbe que también provocaron numerosos fallecidos.

Kreisler, de Ropa Limpia, recalca que los empleados textiles de Bangladesh (el 90% de los cuales son mujeres) están entre los peor pagados del mundo: cobran unos 32 euros al mes. Y son, por eso, de los más competitivos junto a los chinos. El peso del sector textil en la economía del país asiático es formidable: supone el 70% de las exportaciones (cuyos destinos suelen estar en Europa y Estados Unidos) y el 17% del PIB, según la Asociación de Fabricantes y Exportadores de Ropa de Bangladesh.
Fuente: El País

La mayoría de las grandes multinacionales del sector textil tenían pedidos que se estaban fabricando en el lugar de la tragedia, bien ropa de moda o complementos. Millones de personas compramos en estas empresas que generan su mayor producción en países donde pagan 32 euros al mes por su trabajo.¡Nos debería dar vergüenza!. No por comprar algo que nos gusta, queda mono y está a muy buen precio, sino por no exigir o comprobar que donde lo compramos hay un código de buenas prácticas y asegurarnos de que se respetan los derechos fundamentales de las personas.Si por ello tienen que  subir de precio, que lo hagan (siempre que garanticen que quien lo ha fabricado lo ha hecho en unas condiciones de seguridad laboral).  Claro que si nos ponemos así (pensarán algunos) seguramente no podríamos comprar en casi ningún sitio ya que el grueso de la fabricación mundial del textil se genera en la India, Bangladesh y China.

Habrá gente que esté dispuesta a asumir pagar un poco más por un producto garantizado en su fabricación y habrá gente que le dará igual si se fabrica en condiciones laborales infames (egoísmo y falta de solidaridad). A esta clase de gente le diría que se fueran a “trabajar” un día en esas mismas circunstancias, en una ratonera, en edificios mal construidos y soportando la posibilidad de un incendio o de derrumbe. Con jornadas de 72 horas semanales y 32 euros al mes les quedaría mucho tiempo para ir de compras..

A nivel económico el negocio es formidable, ya sabemos los grandes beneficios de estas empresas. Ahora, después del desastre de Dacca en Bangladesh buscan un acuerdo de seguridad en la industria textil en ese país.
Una buena manera de expiar la culpa de cara al consumidor pero si se consigue beneficiará a las trabajadoras de las 5.400 fábricas de textil que hay en Bangladesh.
Si dedicaran una ínfima parte de sus colosales beneficios a mejorar las condiciones de trabajo de miles de personas (en su mayoría mujeres) y aunque fuera una gota en el mar, aportarían una parte de la solución a este gran problema.
Para finalizar, la genial viñeta de El Roto en el País.



















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