Si quieres cambiar: Acción, Haz, Equivócate y Aprende

 

Si quieres cambiar: Acción, Haz, Equivócate y Aprende

Planificar y planificar hasta la extenuación con tal de evitar pasar a la acción. ¡Qué difícil es pasar a la acción! ¡Cuánto nos cuesta!

El título de este post: Acción: Haz, Equivócate y Aprende es uno de los capítulos de mi libro “La vida continúa. Protagonízala” .

¿Por qué hay que darle tanta importancia a la acción? Porque la diferencia entre las personas que consiguen lo que se proponen y las que no, estriba en la Acción: Haz, Equivócate y Aprende.

Pero ¿qué nos impide hacer cosas, inmoviliza y nos deja en la “inacción”? El miedo, la incertidumbre y la inseguridad son tres elementos fundamentales para seguir sobreviviendo y no viviendo, para ser zombies melancólicos y evitar dar bocados llenos de vida a la realidad actual.

Peter Gollwitzer, profesor de Psicología de la Universidad de Nueva York, investigador en del ámbito social, cognitivo y de la percepción nos dice lo que son las intenciones de implementación o desencadenantes de la acción para dar el paso de la planificación a la acción. Explica que el problema de gestionar nuestros objetivos está en transformarlos en acciones. Para ello debemos de utilizar frases concretas que especifiquen cómo llevar a cabo los objetivos. Hay que evitar a toda costa generar frases difusas y genéricas. Un ejemplo:

—Mañana voy a hacer deporte (Genérico)

—Mañana voy a correr 5 kilómetros por la montaña (Específico)

“La intención de implementación es una definición de lo que una persona hará para comenzar a cumplir su objetivo, en términos de tiempo, lugar y tarea”.

Gollwitzer sostiene que el valor de los desencadenantes de la acción reside en el hecho de que anticipan la decisión. Cuando se anticipa una decisión “pasamos el control de nuestro comportamiento al entorno y se protegen los objetivos de las distracciones tentadoras, los malos hábitos y los objetivos en conflicto”.

“Transformar nuestros planes en acciones es sin duda una clave importante del éxito en lo que emprendemos”.

La resignación es otra de las claves por las que no pasamos a la acción. «No me gusta mi trabajo, no me gusta mi vida, no hago deporte, me cuesta levantarme por la mañana… en realidad ¡No me gusta nada de lo que hago! ¡Qué caprichoso es el universo con nosotr@s, se ha confabulado para que no seamos felices!» Pero puede que lo que hay ahí fuera (otras oportunidades de trabajo, otra forma de hacer las cosas, una mayor responsabilidad de nuestros actos) no nos convence demasiado como para pasar a la acción y comenzar una nueva época de cambio para mejorar nuestra vida (y la de los demás)

Si quieres cambiar: Acción, Haz, Equivócate y Aprende

¿Por qué crees que nos cuesta tanto cambiar? Según Pilar Jericó en su último libro “¿Y si realmente pudieras?: “Tenemos una necesidad constante de buscar seguridad en nuestras decisiones. Nos agarramos como a un clavo ardiendo a trabajos, a parejas o lo que nos haga sentir seguros. Nuestro cerebro prefiere la seguridad a la felicidad”.

Y esa falta de acción y búsqueda de ¿seguridad? en el ámbito laboral también se desprende de la encuesta que cita como fuente Universia España sobre el Índice de Felicidad Organizacional (IFO) donde el 78% de los trabajadores españoles están descontentos con su trabajo. En cuanto a la conciliación laboral, un 41% están “muy en desacuerdo” con la afirmación de que en sus empresas se promueven políticas de conciliación laboral y el 18% están en “desacuerdo”. La pregunta sería ¿Por qué no cambiamos y pasamos a la acción? La respuesta la tenemos  en cada un@ de nosotr@s. Échale un vistazo a este post: El triunfador adicto al trabajo que te roba la vida.

Más allá de este baile de cifras hay un hecho incuestionable: Nos cuesta horrores cambiar y pasar a la acción por mucho que no nos haga feliz la vida que tenemos. Vuelvo a repetir la frase “Nuestro cerebro prefiere la seguridad a la felicidad”. ¿Cuál es la solución?

ENGAÑA A TU CEREBRO.

Ya lo decía Joe Dispenza en “Deja de ser tú”: “Nuestra rutina cotidiana y los pensamientos y sentimientos de siempre perpetúan el mismo estado de ser, el cual crea las mismas conductas y la misma realidad. Si queremos cambiar algún aspecto de nuestra realidad, tenemos que pensar, sentir y actuar de nuevas formas, tenemos que «ser» distintos en cuanto a cómo respondemos a las experiencias. Tenemos que «convertirnos» en otra persona y crear el nuevo estado mental necesario para observar un nuevo resultado con esta nueva mente”.

Otra de las razones para que no pasemos a la acción es que nos ponemos metas lejanas e inalcanzables. Si no tenemos la sensación de que podemos lograr nuestros objetivos y éstos están distantes en el tiempo, menos factible será su consecución. Si no vemos el efecto inmediato, nos rendimos fácilmente.

“Dejamos de hacer las metas porque vemos el futuro de manera abstracta y el presente de manera concreta”. Mago More

¿Qué secreto tenía Mark Twain para pasar a la acción? “El secreto de conseguir que se tire adelante está en conseguir que se arranque. El secreto de conseguir que se arranque está en descomponer las complejas tareas que te abruman en otras pequeñas y manejables, y arrancar entonces con la primera”

 Gracias.

La vida continúa. Protagonízala

Miguel Ángel García

@alienaragorn

Fuentes: Universia España.

¿Y si realmente pudieras? La fuerza de tu determinación. Pilar Jericó.

Cambia el Chip. Chip y Dan Heath.

Deja de ser tú. Joe Dispenza.

Superpoderes del éxito para gente normal. Mago More.

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