¿Qué situaciones nos ponen nerviosos?


¿Qué situaciones nos ponen nerviosos?
Todos tenemos esos momentos donde nos ponemos nerviosos. Hay multitud de ellos, y están provocados por muchas situaciones de diferente índole. He aquí algunas que se pueden generar. Puede que no sean las más importantes, las más justas o las consideres superficiales, pero seguro que alguna de ellas te las encuentras a diario.

Empezar el día con ilusión para encontrar un empleo, realizar todas las tareas posibles para que te llamen o te envíen un correo para una entrevista y no obtener los resultados esperados. Lees ofertas, escribes, interactúas en redes sociales, creas tu perfil, insistes, vas generando tu marca personal, tu grado de expertise y focalizas tus objetivos. Nos ponemos nerviosos porque no vemos resultados inmediatos. Aunque sabemos que si algo no funciona hay que cambiar y que la constancia da sus resultados.

En el supermercado entras en un pasillo con tu carro, vas en busca de lo que necesitas y ves que hay un carro a un lado y delante de ti va otro señor con el suyo mirando tranquilamente qué tipo de pasta va a elegir. Intentas adelantar pero la señora o el caballero que está eligiendo las papas te lo impiden. Tú tienes prisa (qué poca gente hay en cualquier súper que no la tenga) y no puedes pasar, así que empiezas a ponerte nervioso. Lo fácil sería dar la vuelta, pero si te descuidas ya tienes alguien detrás con el bote de aceitunas. Has llegado tarde, jeje.


Vas al cine, ya tenías ganas de ir porque hacía tiempo que no lo hacías, además las entradas están a precio de oro. Menos mal que de vez en cuando hacen ofertas para que el ciudadano de a pie pueda disfrutar de la magia del cine. Te sientas, apagan las luces, ponen el supersonido para que lo oigas por aquí y por allá, piensas que por fin vas a relajarte y que como decía Woody Allen “Lo mejor del cine es que durante dos horas, los problemas son de otros”. Conforme empieza la película el sonido desaparece bajo los efectos del ruidoso palometeo. Palomitas, bolsas de papas, sorbitos de coca-cola…algunos se ponen nerviosos, otros están en su ambiente.
fotos: alienaragorn

Coges el coche con prisas, llegas tarde (al trabajo, al almuerzo con un amigo, a una cena o a un cumpleaños) ya llevas generado un estrés, pero sales a la avenida y ves que hay un atasco. ¿Hay alguien que no se ponga nervioso? ¿Por qué no salimos con más tiempo? Vale, hay gente que lo hace.


Otra situación que puede provocar nerviosismo es la de oír a un niño llorarPero no llorar de dolencia o malestar que nos pone nerviosísimos a todos, llorar de cabezonería, de burrería, de querer salirse con la suya, de conseguir lo que quiere. Hay que tener muchos arrestos para aguantar más de cinco minutos los decibelios que puede emitir cualquier criatura. Lo normal es ponerse muy, muy nervioso. Pero nadie dijo que educar fuera fácil. 

Esperar una llamada de teléfono que no llega nunca (de alguien que te gusta, de la empresa que te ha hecho una entrevista, de esa respuesta que estás esperando, una llamada importante para ti, etc) No pasa el tiempo, estás todo el día expectante a cualquier sonido, aunque no sea el del teléfono.

Una reclamación por teléfono a un operador de telefonía o a una de esas empresas que piensan que tener al cliente esperando e impacientándose es atención al cliente. Te pasan con uno, con otro, luego por fin con la persona responsable y al final no te resuelven nada y te han tenido diez minutos (sino más) que te van a cobrar a un precio escandaloso.

Devolver un producto que has comprado (hay tiendas que lo ponen muy difícil) la cola que se monta es muy disuasoria, esto pone nerviosa a mucha gente. Además es una táctica para pensártelo dos veces antes de devolver (esto sí que es atender al cliente). 
Que no te atiendan rápidamente cuando estás interesado en algún producto también hace que cunda el nerviosismo.

Tener un objetivo, creer en él y esforzarte al máximo para conseguirlo no siempre da los resultados cuando uno los espera. Y en ocasiones, el paso del tiempo puede hacer que nos pongamos nerviosos. Cuando siembras siempre acabas recogiendo pero pregúntale a un agricultor. Primero prepara la tierra, después siembra la semilla, la riega, la abona, la cuida y protege hasta que empieza a crecer. En todo ese tiempo sabe que todo su trabajo se va a ver recompensado. Que verá crecer la semilla que plantó.

“Fija tu mirada al frente en lo que puedes hacer, no hacia atrás en lo que no puedes cambiar”. Tom Clancy


¿Qué más situaciones nos ponen nerviosos?

Hacer una entrevista…
Hablar en público…
La espera en el ambulatorio…
Una persona que te gusta…

¿Y a ti, qué te pone nervioso?

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