Problemas: ni blanco ni negro

En una situación social y económica como la actual deberíamos de reflexionar, pensar y valorar cómo hemos llegado hasta aquí y qué podemos esperar de este presente complejo y complicado y de un futuro más bien gris por no decir negro. Solo asumiendo nuestra parte de culpa y únicamente así, podremos comenzar una dinámica optimista, resolutiva y con un futuro más cercano al blanco que al negro. Está claro que esta realidad apocalíptica no la hemos generado nosotros, pero sí pienso que en muchas ocasiones hay que entonar el mea culpa, teniendo en cuenta que nuestra responsabilidad es una parte mínima en comparación con lo que están haciendo los que mandan. Pero hemos sido nosotros los que hemos consumido y somos nosotros los que compramos una casa, un coche, ropa, comida y muchas cosas más. Y ahí es donde creo que podemos asumir nuestro “delito”. Creo que los mayores problemas de hoy en día (cada uno tiene sus prioridades) los conocemos todos: recortes a base de decreto ley, privatizaciones a cargo del dinero público, financiación pública de entidades financieras privadas, medidas de austeridad, ninguna fórmula de estímulo económico, reformas que suprimen derechos y libertades, paro, desahucios, básicamente el desmantelamiento del estado del bienestar para poder generar más negocio a empresas privadas. Este es un discreto boceto de la cantidad de problemas que vivimos. Es cierto que siempre ha habido dificultades para todo. Por ejemplo, antiguamente el que se presentaba a unas oposiciones se enfrentaba a mil o dos mil compañeros por una plaza, hoy pocas plazas de funcionario se ofertan y si se publican tienes que ser más listo que 4 o 5 mil. Si tenías un descubierto en una cuenta donde te ingresaban la nómina por algún imprevisto te cobraban un porcentaje asumible , hoy te cobran 30 euros y te llaman 35 veces al día. Hasta el año pasado, había un bono de libros de más o menos 125 euros, actualmente no hay presupuesto para casi nada y si tienes dos hijos en primaria y secundaria los libros son casi 800 euros y mil ejemplos más del antes y el ahora.
Desde luego hay montañas mucho más importantes que escalar (falta de ingresos, de comida, de casa) pero me parece suficiente para comentar mi teoría.
En resumen, siempre hemos tenido obstáculos que superar y la mayoría de veces lo hemos hecho. En la actualidad es más complicado pero no por ello debemos dejar de esforzarnos, trabajar y luchar por lo que nosotros consideramos importante porque nadie, nadie, lo va a hacer por nosotros.



Igual que el personaje difuminado del dibujo tiene delante unas montañas que escalar para llegar a su destino, las personas como nosotros debemos de superar los problemas que se nos plantean en el camino para poder vivir dignamente y de la mejor manera posible.

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El blog de Miguel Ángel García

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