¡Quiero tener mentalidad de crecimiento!

 ¡Quiero tener mentalidad de crecimiento!

 

Nos pasamos la vida queriendo tener cosas que, al fin y al cabo, son solo eso, cosas. Nos damos cuenta (en ocasiones demasiado tarde) de lo que importa de verdad: las personas y el tiempo que pasamos con ellas. Nuestras metas y qué hacemos para lograrlas. Las experiencias que vivimos que nos llevan a aprender y mejorar. Momentos únicos e irrepetibles, experiencias vitales llenas de emociones y sentimientos que perduran en nuestra memoria.

Bronnie Ware, la enfermera australiana que cuidaba a enfermos terminales publicó un libro titulado “Los cinco principales remordimientos de las personas cercanas a la muerte”. Vivió en primera persona el gran crecimiento personal que supone vivir una experiencia de esa intensidad.

LOS CINCO PRINCIPALES REMORDIMIENTOS DE LAS PERSONAS CERCANAS A LA MUERTE.

1.      “Ojalá hubiera tenido el coraje para vivir una vida de acuerdo a mis principios, no a lo que los demás esperaban de mí”.

2.     “Ojalá no hubiera trabajado tan duro”. En el sentido de sacrificar completamente la vida personal.

3.     “Ojalá hubiera tenido el valor de expresar mis sentimientos”.

4.     “Me gustaría haber estado más en contacto con mis amigos”. Los amigos son una de las mayores fuentes principales de satisfacción y felicidad en nuestras vidas.

5.     “Me hubiera gustado ser más feliz”. La felicidad es una actitud y una elección vital.

 

Queremos lograr objetivos con facilidad; en ocasiones lo conseguimos, pero la mayoría de las veces no. ¿Quién dijo que la vida era fácil? Queremos tener talento y ser inteligentes. Queremos que nuestro esfuerzo obtenga recompensa inmediata. Queremos estudiar y trabajar en lo que estudiamos, sería lógico cuando nos esforzamos tanto ¿no? Queremos estar con la persona que nos gusta, pero luego resulta que lo que queríamos era esa persona idealizada por nosotros, esa que tantas veces vemos en el cine y en la televisión, no esa persona humana, con defectos y virtudes, con otra forma distinta de pensar a la que nosotros creíamos. No eso no lo queremos. Idealizamos, pero la realidad es otra. Y tenemos que desenvolvernos bien en la realidad, descubrirla, nuestra vida, nuestro éxito y nuestras relaciones dependen de ello.

Queremos ir a Westworld y hacer lo que nos dé la gana. Allí, encontraremos a personas artificiales “humanizadas” que no sienten, no piensan, no tienen corazón ¿O sí lo hacen? ¡Oye, sería una buena solución! Para evitar problemas, mejor relacionarse con máquinas que no protestan y nos dicen que sí a todo, que no nos contradicen, que nos adulan, elogian y engordan nuestro ego. No nos hace falta tener abogado del diablo, ya somos “cuasi perfectos” y hagamos lo que hagamos, lo hacemos bien. ¿Para qué queremos la autocrítica? Qué poco nos gusta que nos digan lo que tenemos que hacer.

Creo que los problemas hay que evitarlos, pero muchas veces surgen de la nada, no los esperamos y nos arrollan. Hay que afrontarlos. Y lo que es más importante: hay que solucionarlos porque no desaparecen por arte de magia. Esta parte de la vida es la que nos hace madurar, la que nos hace aprender. ¿Quién no tiene problemas? Las personas que logran realizar grandes proyectos personales y profesionales son las que saben solucionar los problemas. La gente que no es capaz de afrontar los obstáculos que hay en la vida, no evolucionan como les gustaría, no progresan y les cuesta muchísimo madurar y conseguir sus objetivos.

Y es aquí, en la forma de afrontar los problemas donde se diferencian unas personas de otras. Unas se ahogan en un vaso de agua. Otras construirían un embalse y harían que lloviese para llenarlo. Unas tienen una actitud derrotista, negativa y cansina. Otras impactan positivamente en los demás. Unas se quejan. Otras hacen.

¡Quiero tener mentalidad de crecimiento!

Unas personas creen que tienen talento e inteligencia (y no les falta razón) pero piensan que con eso es suficiente para desarrollarse personal y profesionalmente, para lograr sus propósitos, para conseguir lo que quieren. Tienen mentalidad fija.

Otras personas creen en su capacidad de esfuerzo para aprender habilidades y mejorar en su vida. Tienen mentalidad de crecimiento.

“La fortaleza mental y el corazón son mucho más fuertes que las ventajas físicas que puedas tener”. Michael Jordan.

Las personas con mentalidad fija piensan que el éxito tiene que ver con tener más talento e inteligencia que los demás, que el fracaso te pone en evidencia y que los que se esfuerzan lo hacen porque no tienen talento. ¡Que cada uno piense lo que quiera! Pero por muy dotado que estés, por mucha inteligencia o talento innato, por mucho Coeficiente Intelectual que tengas para ser un fuera de serie se necesita mucho más.

Las personas con mentalidad de crecimiento asumen los retos con pasión, saben que son una gran fórmula para madurar y aprender. No contemplan el fracaso como algo negativo, lo consideran una experiencia de aprendizaje. Actúan y si se equivocan, vuelven a empezar con la lección aprendida.

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Tienes un don, inteligencia y talento. Todas las personas los tenemos. Pero no es suficiente para conseguir grandes objetivos, para llegar donde otros no llegan. Para lograr éxitos que otros no pueden conseguir, se necesita esfuerzo y compromiso. Si somos capaces de creer que podemos aprender nuevas habilidades, acabaremos logrando aquello que queremos.

“Los que son alguien no están limitados por si ganaron o no. Los que son alguien son personas que fueron a conseguirlo con todo lo que tenían”. Carol Dweck.

¡Quiero tener mentalidad de crecimiento! Quiero esforzarme, quiero aprender, quiero crecer.

¿Y tú, tienes mentalidad de crecimiento?

Gracias.

La vida continúa. Protagonízala

Fuentes: Objetivo ser tú mismo. Roberto Luna

Mindset: La actitud del éxito. Carol Dweck

 

 

 

 

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El blog de Miguel Ángel García

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