Los objetivos y la ilusión de vivir

Objetivos. Nos pasamos el día trabajando en lo que trabajemos buscando alcanzar los objetivos que nos han impuesto. Si estamos en una cadena de producción el responsable de turno tendrá cronometrado el tiempo que empleas en realizar una acción. Sabrá que en X tiempo tienes que colocar X cosas y todo lo que sea inferior a eso, será un incumplimiento de objetivos.
Si nuestro ámbito profesional son las redes sociales, quizás los objetivos se midan en conversiones de venta de un producto o el número de suscriptores que lleva la página web o el blog.

foto: morguefile


¿Y un aficionado a correr maratón? su objetivo puede ser bajar de las tres horas…el caso es que lo queramos o no, nos guste o no siempre tenemos objetivos. Pero eso sí, tenemos que diferenciar entre los impuestos por las funciones que desempeñamos en el trabajo o los que nos impone nuestro día a día (que cada uno elija los que tiene que cumplir) y los que nos planteamos nosotros, sí, porque tenemos que fijarnos una meta, un destino a nuestros sueños y a nuestras ideas. Lo tenemos que hacer para sentirnos vivos, para sacar la cabeza de este mar arrollador que es la sociedad y decir: estoy vivo, no me voy a ahogar y voy a luchar por conseguir lo que quiero. Tenemos que respirar y mover los brazos y las piernas y procurar que la marea y los remolinos no nos lleven. Sabemos que la mar es preciosa y de tonos azulados y verdosos y que cuando está en calma aporta serenidad y tranquilidad, pero cuidado con ella, hay que respetarla y procurar que no nos traicione, porque lo hace si le damos esa posibilidad… 

Así que dejemos de pulular, de ir de un lado a otro y planifiquemos nuestros objetivos, pongámosles tiempo de realización. Da igual si son sencillos o complicados, si son grandes o pequeños, lo importante es tenerlos en el horizonte para crear una ilusión, una motivación en el que poder emplear todo nuestro esfuerzo personal, todas las horas posibles (y no busquemos excusas como por ejemplo: “no puedo, no tengo tiempo”, si queremos sí hay tiempo) y enchufar nuestra alma a cumplir con lo que nos hemos comprometido a hacer. 

Os dirán que estáis locos, otros apuntarán que es imposible, pero los que creemos en nosotros mismos, sabemos que los objetivos…se realizan.
¿Alguien hace un siglo se hubiera imaginado que con el tiempo se harían transplantes de corazón?¿Quién hubiera imaginado que un barco de hierro de 200 metros flotaría en el agua?¿Y que podríamos comunicarnos con otra persona a 10.000 kilómetros de distancia a través de internet? Alguna vez una persona que creía en sus ideas se esforzó tanto en conseguirlas que las hizo realidad…

Hay objetivos que me parecen importantes, son estos:

-Ser feliz
-Compartir y ser solidario
-Tener un techo donde vivir
-Comer todos los días
-Mantener y conseguir un trabajo
-Disfrutar con la gente que quieres
-Leer un libro
-Hacer deporte (caminar sirve como ejercicio)
-Comer sano
-Adelgazar (sólo para el que lo necesite)
-Identificar qué es lo que te gusta de esta vida

Hay miles de propósitos que realizar y cada uno los pondrá en el nivel de importancia que crea, pero lo realmente fundamental es proponerlo y motivarse todos los días para alcanzarlo.








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