La búsqueda de la felicidad #11

“En la profundidad del invierno, por fin aprendí que en mi interior había un verano invencible”. Albert Camus
Esta semana, con el #Reto47Libros2016he leído sobre el tema de la felicidad, algo que de alguna manera u otra buscamos la mayoría de personas. ¿Quién no quiere ser feliz en algún momento?
Esa felicidad se encuentra en nosotr@s si somos capaces de gestionar el perfeccionismo que se utiliza como eje principal del libro. El libro en cuestión es “La búsqueda de la felicidad: por qué no serás feliz hasta que dejes de perseguir la perfección” de Tal Ben-Shahar(Profesor de Psicología Positiva en la Universidad de Harvard).
“Uno de los obstáculos más difíciles e importantes de superar para ser feliz es el deseo de vivir no sólo una vida dichosa, sino una vida perfecta”
El autor nos expone el por qué las personas no acabamos de encontrar la felicidad y utiliza como argumento el perfeccionismo que much@s de nosotr@s buscamos y que impera en la sociedad fomentado básicamente por los medios de comunicación y determinadas empresas: Tenemos que estar perfectos y ser perfectos. Es muy enriquecedor su ejemplo personal como deportista de élite y como profesor universitario en busca de la perfección.
Lo hace a través de dos conceptos del perfeccionismo:
-El perfeccionismo negativo
-El perfeccionismo positivo (Optimalismo)
El perfeccionista negativo niega la realidad e ignora las emociones negativas. Vive en un mundo perfecto, su cometido siempre es conseguir el objetivo que se ha propuesto, pero el problema es que cuando lo consigue, no lo valora y enseguida se pone otro objetivo más difícil. Lo necesita para demostrarse a sí mismo lo perfecto que es. Cuando no logra sus objetivos su sensación de fracaso genera un estado de frustración y ansiedad. No encuentra nunca la felicidad porque no aprende del fracaso, no lo contempla.
“El perfeccionista cree que una vida feliz consiste en una corriente incesante de emociones positivas. Y, evidentemente, como aspira a ser feliz, rechaza las emociones negativas o desagradables”.
“El fracaso es una parte ineludible de la existencia y una parte muy importante en cualquier vida de éxito. O aprendemos a fracasar o fracasaremos en nuestro aprendizaje”.
Al perfeccionista positivo, le llaman optimalista y acepta las emociones negativas como parte inevitable de la existencia. Puede ser beneficioso a través de la motivación del trabajo duro (inevitable para todo aquél que quiera alcanzar sus metas) y de los objetivos personales ambiciosos como por ejemplo los objetivos MARTE: medibles, alcanzables, retadores, definidos en el tiempo y específicos.
“Para vivir una vida plena y gratificante —una vida feliz—, tenemos que concedernos el permiso para ser humanos”. 
Si no somos capaces de experimentar emociones negativas, limitamos nuestra capacidad de ser felices, de aprender y de vivir. Debemos de asumir la realidad y quitarnos la máscara de la perfección. Todos nuestros sentimientos fluyen a través del mismo canal emocional, por lo tanto, si bloqueamos las emociones negativas, inherentemente estamos bloqueando también las emociones positivas.
“Nunca te conocerás realmente ni serás consciente de la fuerza de tus relaciones hasta que te hayas topado cara a cara con la adversidad”.
La gratitud es otro elemento esencial del “La búsqueda de la felicidad”, como dice el profesor: “El poder de la gratitud es inmenso”. Si cada uno de nosotros expresáramos gratitud hacia nuestras parejas, padres, compañeros y amigos, el mundo sería un lugar mejor donde vivir.
Ya lo dijo Cicerón: “La gratitud no sólo es la mayor de las virtudes, sino que es la madre de todas las virtudes”.


ACEPTAR LA REALIDAD
“Dos y dos son cuatro. La naturaleza no te pide opinión. No le interesan tus preferencias ni si apruebas sus leyes. Tienes que aceptar la naturaleza tal como es con todas las consecuencias que ello implica”. Fiódor Dostoievski
¿Por qué nos cuesta asumir la realidad? Porque hay veces que no nos gusta esa realidad. Un ejemplo: decía Víctor Küppers en “Vivir la vida con sentido” el sacrificio que costaba evolucionar profesionalmente y ascender en una multinacional. Imagínate que tú estás dándolo todo en tu trabajo porque quieres conseguir un puesto determinado y te comunican que van a ascender a otr@. ¿Qué pasa con esa realidad? Que no la admites, que no te gusta y te cuesta asumirla, ¡Tú te lo merecías, te lo habías currado mucho! Como decía un amigo mío “Alea iacta es”. Tenemos que aprender a aceptar la realidad, eso no significa conformarse con lo que nos pasa.
También es importante saber qué es el principio de identidad porque influye y mucho en la forma de vivir la vida. Otro ejemplo: “Abraham Lincoln preguntó medio en broma “¿Cuántas patas tiene un perro si llamas pata a la cola?” ¿Su respuesta? Cuatro, porque “llamar pata a la cola no la convierte en pata”.
Por último mencionaré otro concepto que me gusta de “La búsqueda de la felicidad” y que me parece importante: la mentalidad.
Carol Dweck investigó la diferencia entre la persona y el comportamiento, entre la mentalidad fija y la mentalidad de crecimiento. Según ella, “poseer una mentalidad fija es creer que nuestras capacidades —nuestra inteligencia, competencia física, personalidad y habilidades interpersonales— son fijas y no pueden cambiar. Por el contrario, tener una mentalidad de crecimientoes creer que nuestras capacidades son maleables —que pueden cambiar y, de hecho, cambian a lo largo de nuestra vida— Nacemos con ciertas capacidades, pero estas no proporcionan más que un punto de partida y, para triunfar, tenemos que aplicarnos, dedicar tiempo e invertir mucho esfuerzo”.
“Arriesgarse es perder el equilibrio momentáneamente. No arriesgarse es perderse a uno mismo”. Soren Kierkegaard.
Gracias por leerme y acompañarme en este reto.
La vida continúa. Protagonízala
#Reto47Libros2016
Miguel Ángel García
@alienaragorn

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