¿Emprender por obligación o por vocación?

Foto Elevator Pitch

Emprender es una palabra que hoy en día hay que tener muy en cuenta. Resulta fácil pronunciarla y está en boca de muchos influencers de las redes sociales, en la prensa y en numerosos organismos públicos y privados. Es una posibilidad atractiva, una alternativa para hacer lo que te gusta y conseguir ingresos, aunque por supuesto, muy dura. ¿Pero cómo se consiguen las cosas si no es trabajando duro y sufriendo? Todo aquel que ha conseguido grandes logros, lo ha hecho arriesgándose a fracasar (seguramente habrá aprendido del fracaso), jugándoselo todo, poniendo toda su alma, todo su empeño y creyendo en su proyecto. Sólo así hay alguna oportunidad de conseguir tus objetivos.

A mi modo de ver hay dos formas de emprender:

Emprender por obligación

Hay demasiada gente en la tesitura del desempleo y tras contemplar todas las opciones posibles, desde relacionarse de todas las maneras  (personalmente/offline y a través de las redes sociales/online) pasando por realizar cursos y formaciones para reciclarse y mejorar sus aptitudes y llamar a muchas puertas (a casi todas) para conseguir un empleo y no lo han conseguido, no les queda otra que emprender por obligación antes que esperar a que algún monstruo actual llámese hambre, deudas, estrés, insomnio, ansiedad o depresión acuda a su vera para esperar pacientemente a su presa.

Emprender por vocación

Una idea es sólo eso si no la transformamos. Millones de ideas se quedan en las cabecitas de los que las piensan y nunca llegan a materializarse.

Muchas personas tienen ideas pero pocas deciden hacer algo al respecto hoy- No mañana- No la próxima semana- HOY”. Nolan Bushnell

Esas personas emprendedoras que tienen muy claro el tipo de empresa y proyecto quieren realizar, planifican y estructuran un modelo de negocio en el que contemplan hasta el último detalle. No en vano saben que muchos emprendedores fracasan por ser poco realistas en sus previsiones.

Están dispuestos a hacer viable un proyecto con todos los recursos que disponen e incluso saben de la importancia de tener el capital adecuado para resistir los envites y contratiempos que surgirán en el camino.

“Mi ambición ha sido siempre hacer realizables mis sueños” Bill Gates.

Tanto si emprendemos por obligación, como si lo hacemos por vocación, tendremos que prepararnos para vender nuestro proyecto a todo el mundo. Y nadie mejor que nosotros para hacerlo. Así que prepararemos a conciencia nuestro discurso con “The Art de Elevator Pitch”, o lo que es lo mismo, lo que tarda en subir un ascensor (de ahí el nombre porque los emprendedores de Silicon Valley se metían en los ascensores de las empresas para hacerlo) más o menos 1 minuto, tenemos que ser capaces de despertar la curiosidad a los inversores, darnos a conocer nosotros, nuestra empresa y proyecto, nuestros productos y servicios y dejar la sensación en ellos y en nuestros futuros clientes de “Quiero saber más de tu proyecto, dame más, explícame más…”. Ese corto discurso será nuestra tarjeta de presentación. La primera impresión es la que cuenta. Hay estudios que demuestran que los primeros segundos de una relación entre dos personas, determina en buena medida los resultados de la relación. De nosotros depende prepararnos especialmente para esa primera impresión.

¿Y qué debemos tener en cuenta a la hora de emprender? Muchos factores como el capital y un plan de negocios realista son importantes pero no te voy a abrumar con todos ellos. Voy a exponer lo que es necesario para emprender:

trabajador photo

-Una idea arrolladora en la que creas y lanzarse a por ella. No esperar más.

-Un plan fuerte para superar cualquier contratiempo ya sea externo (tendencias del mercado, falta de capital, competencia) o interno (dudas, falta de autoestima y de experiencia).

-Pasión por tu trabajo. Disfruta con lo que haces. La gente lo percibirá.

-Perseverancia y constancia. Mínimo 10.000 horas.

-Solucionar problemas a los demás. Si lo haces querrán tenerte cerca.

-Cambiar y mejorar vidas a través de nuestro producto y servicio.

-Tratar a la gente no como clientes sino como personas. Buscar una relación extraordinaria con ellos nos diferenciará de la competencia.

Sonreír. Sonreír más a todo el mundo. La sonrisa hace sentir muy bien a las personas.

Si se persiguen resultados hay que cuidar a las personas, porque los resultados llegan a través de las personas”. Inma Puig, Psicóloga.

¿Emprendemos? ¿Crees que ha llegado la hora?

 

 

 

 

Fotos por SeedRocket_ ,

Fotos por juanjogll , SeedRocket_ ,

3 comentarios sobre “¿Emprender por obligación o por vocación?

El blog de Miguel Ángel García

  • Crecimiento personal
  • Libros
  • Entrevistas

¡Gracias por subscribirte!

A %d blogueros les gusta esto: