El líder que quería una taza de cerámica y no un vaso de poliestireno

 

el líder que quería una taza de cerámica

El líder que quería una taza de cerámica y no un vaso de poliestireno. Ese líder se preguntaba por qué lo trataban así…

Simon Sinek contaba en su libro “Los líderes comen al final” una anécdota que escuchó sobre un subsecretario de estado:

“Oí una anécdota sobre un subsecretario de Defensa que dio una conferencia en una reunión importante. Ocupó su lugar en el estrado y empezó a hablar, compartiendo con el público los comentarios que había preparado. Hizo una pausa para beber café de un vaso de poliestireno que había subido al estrado consigo. Dio otro sorbo, miró el vaso y sonrió.”

“¿Saben?”, dijo, interrumpiendo su propio discurso. “El año pasado también hablé aquí. Participé en este mismo simposio y estuve en este mismo escenario. Pero el año pasado aún era subsecretario.”

“Volé hasta aquí en Business Class y en el aeropuerto había alguien esperándome para llevarme al hotel. Al llegar al hotel había otra persona aguardándome. Ya me habían registrado, de modo que me dieron mi llave y me acompañaron a la habitación. A la mañana siguiente, cuando bajé, había una persona en el vestíbulo que me trajo en coche hasta este lugar en que nos encontramos hoy. Me hicieron pasar por una entrada trasera, me llevaron a un camerino y me dieron café en una bonita taza de cerámica.”

Pero en esta ocasión en que estoy hablando delante de ustedes, ya no soy subsecretario –prosiguió–. Volé en clase turista y cuando llegué ayer al aeropuerto no me esperaba nadie. Tomé un taxi hasta el hotel y, cuando llegué tuve que hacer el registro e ir solo a mi habitación. Esta mañana, bajé al vestíbulo y tomé otro taxi para venir hasta aquí. Entré por la puerta delantera y busqué el camino para llegar a la parte trasera del estrado. Una vez allí, pregunté a un técnico si podía tomar un café. Me señaló una cafetera sobre una mesa adosada a la pared. Así que me acerqué y me serví un café en este vaso de poliestireno”, dijo, levantándolo para mostrarlo al público.

 

“Se me ocurre que la taza de cerámica que me dieron el año pasado –continuó— no era para mí, sino para el cargo que ocupaba. Ahora merezco un vaso de poliestireno.”

“Ésta es la lección más importante que puedo impartirles. Todas las gratificaciones, los beneficios y las ventajas que puedan obtener por el rango o el cargo que ostenten no son para ustedes. Son para el rol que desempeñan. Cuando abandonen ese rol, cosa que todos harán tarde o temprano, le darán la taza de cerámica a la persona que les sustituya. Porque lo que ustedes merecen no es más que un vaso de poliestireno.”

El psicólogo Walter Riso plantea en su libro “Pensar bien, sentirse bien”, que gran parte de la sociedad gira en torno a las 3 “P”.

 

1. PODER

2. PRESTIGIO

3. POSICIÓN

 

Y que somos más amables con las personas que hacen referencia a las tres “P” o a alguna de ellas. ¿Tú qué opinas?

Aquí subrayo la importancia de la frase del filósofo espiritual Osho: “Nadie es superior, nadie es inferior. Pero nadie es igual a nadie. La gente es única e incomparable”.

“Elogiamos más a menudo los coches, los muebles y la ropa de alguien que su inteligencia y bondad”. Walter Riso.

El líder que quería una taza de cerámica

Retomando la anécdota de Simon Sinek sobre los cargos, la taza de cerámica y el vaso de poliestireno, propongo hacer tres preguntas:

1- A los hombres y mujeres que tienen un cargo de responsabilidad en la empresa, independientemente de su importancia o jerarquía, ¿crees que les tratarían igual que si no lo tuvieran las personas que trabajan con ellos (sus equipos y sus compañeros), los proveedores, o los clientes?

2- ¿Cuál piensas que es el motivo de tener un trato preferencial (si es que lo tienen) por parte de algunas personas, proveedores o clientes con la gente que ostenta un puesto de relevancia o influencia?

3- ¿El líder, ya sea hombre o mujer, jefes y jefas, directivos y directivas que conoces, según tú opinión, se merecerían una taza de cerámica cuando no tuvieran ese puesto dentro de la empresa o les darían un vaso de poliestireno?

Gracias por tu tiempo.

La vida continúa. Protagonízala

 

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