El juego de la soledad o el arrevenío

Uno podría decir que el clic uniformado de piloto que aparece en la foto tiene pinta de estar feliz. Parece que esté echando una miradita y una sonrisita a alguien que le ha llamado la atención. Su postura contemplativa se asemeja a la del descanso después de una larga jornada de trabajo. Da la impresión de que se ha subido ahí para respirar tranquilamente, para ordenar sus pensamientos y para estar solo. Es su momento, ese que todos necesitamos de vez en cuando a lo largo del día para hacer lo que nos venga en gana. Unos lo utilizan para leer, contemplar la naturaleza o cocinar; otros para ponerse en forma, alejarse del mundanal ruido o pasear en bicicleta…
Lo importante es practicar regularmente el juego de la soledad, garantiza como mínimo deshacerte durante unos instantes (depende de cada uno el tiempo que puedes dedicar a ello) de la mayoría de situaciones o problemas que hacen que tu cabeza no pueda pensar con claridad. Desde luego no borras de un plumazo la sensación de angustia que te puedan provocar todas las cuestiones peliagudas con las que lidias diariamente, pero podría afirmar que el cigarro que se fuman muchos tiene ese componente ¿terapéutico? de aparcar la presión y el disloque de la jornada. En todo caso unos minutos de serenidad siempre vienen bien…
¿Qué pasa si no puedes disfrutar de este pequeño juego de soledad? puede que nada o puede que sí. Lo más normal es que te vuelvas un arrevenío, que es un término muy utilizado en Extremadura, y significa disgustado, enfadado o apático. ¿Que tú no eres de los que te vuelves así? mejor que mejor, eso probablemente querrá decir que no necesitas esa vía de escape para ordenar tus pensamientos. Pero si algo puedo garantizar es que esta sociedad está llena de arreveníos, lo que no sé si será por esto o por otros muchos motivos. ¿Tú que opinas?











El blog de Miguel Ángel García

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