El Jinete, el Elefante y el Camino. Cambia el chip.

elephant-702307_960_720

El jinete, el elefante y el camino son tres términos que utilizan como analogía Chip y Dan Heath en su libro “Cambia el Chip” para explicar de una forma amena y simpática cómo podemos cambiar aunque parezca imposible.

Exponen que los cambios nos provocan incertidumbre y miedo porque no sabemos cómo van a salir, estamos acostumbrados a vivir con que hay que tener éxito, nos lo meten hasta en la sopa. Lo queramos o no, en esta sociedad el fracaso no está bien visto. Algunos padres lo inculcan desde pequeños: tienes que sacar la mejor nota, tienes que correr más que los demás, tienes que llegar el primero, tienes que ser más inteligente, tienes, tienes, tienes…

“El fracaso suele ser el mejor aprendizaje y por lo tanto, el fracaso temprano es una especie de inversión necesaria”. ¿Quién está de acuerdo?

Sigamos con el cambio. Cuánto nos cuesta cambiar, ya sea por obligación o por propia voluntad. Sin embargo los padres somos ejemplos de adaptación a un cambio de enorme magnitud: tener hijos. ¿Alguien piensa en cómo le va a cambiar la vida cuando esto sucede? La responsabilidad pesa como si fuésemos el mismo Atlas sujetando el mundo, pero creo que No, que no pensamos por adelantado la cantidad de cambios que vamos a hacer. Los papás y las mamás quieren tener familia, quieren tener entres sus brazos a ese bebé que acaba de nacer porque es parte de su sangre (Momento inolvidable e indescriptible coger a tu hij@ por primera vez).

Nos lanzamos a una aventura fabulosa donde el cambio en nuestras vidas es imprescindible y enorme. Pero no pensamos que va a salir mal ¿verdad? Arriesgamos, cambiamos y crecemos. Aprendemos cómo cambiar un pañal, cómo hacer un biberón y (esto también me encantaba) a bañarlo relajadamente y coger a tu hij@ en tus brazos. En ésta época de tu vida donde cambia casi todo, lo aceptamos como un hecho natural. Sin embargo con el resto de cambios como afrontar una nueva etapa profesional por un despido, una nueva etapa personal porque nuestra pareja ya no está con nosotr@s, o muchas historias donde nos vemos sumergidos en momentos de incertidumbre y miedo por culpa de ese cambio, nos cuesta horrores sobreponernos y reactivarnos para desarrollarnos personal y profesionalmente.

“Para que cambie el comportamiento de un individuo, hay que influir no sólo en su entorno sino también en su corazón y en su mente”. Chip y Dan Heath.

man-summer-outside-plant-large

¿Quién es el Jinete? Es esa persona que quiere hacer un cambio. Es como el lado racional del cerebro que delibera, analiza y mira hacia el futuro. El Jinete lleva las riendas del elefante y parece ser el líder. Pero su control es precario porque su tamaño es muy pequeño si lo comparas con el elefante de seis toneladas. Cuando el Jinete y el elefante no estén de acuerdo en la dirección a seguir, el Jinete perderá su capacidad de liderar un cambio. El Elefante tiene que crees que es capaz de conquistar el cambio.

La debilidad del elefante es la gratificación inmediata. Imagina una organización con muchos colaboradores donde hay que poner en marcha un procedimiento nuevo. Si no hay paciencia para ponerlo en marcha con la cantidad de imprevistos que pueden surgir y si los resultados no son inmediatos, el nuevo procedimiento no llegará a buen puerto porque este tipo de cambios genera sacrificios a corto plazo para obtener resultados a largo plazo. El Jinete (la persona que impulsa el cambio) no podrá mantener en la dirección correcta al Elefante (organización con un nuevo procedimiento) para situarse en el Camino y llegar a su destino (conseguir el tiempo necesario para demostrar que se pueden lograr mejores resultados con la nueva implantación).

Para que los cambios perduren hay que allanar el Camino. “Tendemos a atribuir el comportamiento de las personas a su forma de ser en lugar de a la situación en la que se encuentran”. Lee Ross. Psicólogo de Stanford.

Piensa en el sistema de pedidos de Amazon con un solo click. Han allanado el Camino para que los clientes lo tengan muy fácil para comprar un libro. Están a un solo click.

Otro de los ejemplos que se utilizan en el libro es el de una empresa multinacional que tenía una mediocre política de compras. Un jinete llamado Stegner pensaba que podía ahorrar a la empresa un billón de dólares en cinco años. Una tarea complicada porque para ello tenía que convencer al Elefante, sus jefes de división.

Encargó un estudio a un estudiante en prácticas para que investigara una sola cosa: los guantes de trabajo de los empleados de las fábricas de la compañía. El resultado fue que utilizaban 424 tipos diferentes de guantes comprándolos a diferentes proveedores. Ocurría que el mismo par de guantes costaba en una fábrica 5 dólares y en otra 17 dólares. Después invitó a todos los jefes de división a pasar por la sala de juntas para observar los 424 guantes con los precios de cada par que había encima de la mesa.

La reacción fue tremenda: Esto es una locura, hay que poner fin a esto. El jinete (Stegner) había conseguido con una sencilla demostración que el Elefante (los jefes de división) aceptaran su propuesta de cambio sobre el Camino (nueva política de compras y reducción de costes).

SW_Blair+Fraser-2-large

Aunque este ejemplo puede que no ocurra en muchas organizaciones porque muchas ya se han puesto las pilas, es posible que sea muy gráfico para expresar las posibilidades que tenemos de crear un cambio a cualquier nivel, ya sea profesional o personal. Y lo reseñable es que no se necesitan muchos recursos para hacerlo.

¿Cómo consiguió el Jinete el cambio que se había propuesto?

1-Una dirección clara como el agua: Un pequeño estudio.

2-Una acción sencilla a través de un solo producto: los guantes.

3-Consigue llegar a los sentimientos de los Elefantes para que las cosas cambien: Estamos locos.

4-Motivó a los Elefantes a cooperar y los lleva al Camino: gestionar mejor los recursos.

Si nosotr@s queremos cambiar tendremos que decidir cual es nuestra dirección. Y no solo eso, deberemos de hacer un guión y describir esos cambios. Tienen que ser muy claros (como el agua) porque uno de los mayores problemas de una nueva acción que derive en un cambio es el desgaste que provoca porque la inercia de lo antiguo (la rutina y el entorno) conspirará para que te quedes como estás.

¿Te quedarás igual o necesitas cambiar?

La vida continúa. Protagonízala.

Gracias por leerme.

 

El blog de Miguel Ángel García

  • Crecimiento personal
  • Libros
  • Entrevistas

¡Gracias por subscribirte!

A %d blogueros les gusta esto: