El impulso aventurero de la juventud

La secretaria general de inmigración ha dicho que los jóvenes emigran a otros países por “el impulso aventurero de la juventud”. Dicho de esta manera parece que se vayan al extranjero para realizar sus sueños, sus emociones, sus aventuras. Se marchan de su país, de su entorno familiar, dejan a sus amigos y hacen las maletas para vivir una etapa puede que lozana, de Erasmus, de fiesta loca y no se quedan aquí porque les llama más la iniciativa, el estímulo de conocer otros lugares, otras gentes, otras culturas. El/la joven licenciado, muchos de ellos con un máster que les ha costado un riñón, y que engrosan el triste porcentaje del 46,6% de los parados de los jóvenes (tasa que duplica la media europea) probablemente cuando hayan escuchado las palabras de esta ¿responsable?, se habrán acordado del tiempo que llevan buscando trabajo, meses y meses de desesperación, de enviar currículums y una y otra vez de no encontrar esa puerta que te dé acceso al mercado laboral. Se acuerdan de los años de estudio intensos, de sacrificio, de quitar horas al sueño para conseguir tener una formación adecuada, para tener más posibilidades en un futuro profesional para el que se han estado preparando gran parte de su vida.
Imagino a mucha gente indignada con unas declaraciones que son más propias de un monólogo de humor en “El Club de la Comedia” que de un cargo de responsabilidad. Y más teniendo en cuenta que la formación de un estudiante universitario tiene un coste para el estado (que financiamos casi todos con nuestros impuestos) y supone un tremendo fracaso el hecho de que tengan que emigrar a otro país (no para irse de viaje de placer, ni de novios, ni porque quieran hacerlo) se van porque aquí no hay trabajo para ellos, porque fuera le ofrecen muchas más oportunidades profesionales y económicas que en el país en el que se han formado. No creo que nadie hiciera la maleta para tener una aventura profesional cambiando su vida si encontrara posibilidades laborales en su tierra. Algunos lo hacen por el reto de mejorar su experiencia profesional o por la oportunidad de ganar un sueldo que aquí nunca lograrían pero la inmensa mayoría no tienen más remedio que emigrar si quieren tener una posibilidad de futuro.
Así que, vamos a dejarnos de frases frívolas y gilipollas tipo “el impulso aventurero de la juventud” cuando lo que tendríamos que decir es que hay casi 6 millones de parados y la gran mayoría no encuentran un trabajo porque
la situación económica no solo no mejora sino todo lo contrario.
Para colmo escuchamos decir al secretario general de la OCDE que los parados cogen el mal hábito de no trabajar y un montón de medidas como subir más el IVA, endurecer las pensiones y abaratar (más) el despido. Todo esto seguro que estimula el crecimiento económico…
Vaya tropa…







El blog de Miguel Ángel García

  • Crecimiento personal
  • Libros
  • Entrevistas

¡Gracias por subscribirte!

A %d blogueros les gusta esto: