El “Condenado Optimismo” de Shackleton #8

Shackleton fue un personaje que inspiró a muchos por su liderazgo, por demostrar que la empatía es imprescindible en la dirección de personas, su capacidad de estrategia y planificación y por su “condenado optimismo” para superar enormes dificultades en un ambiente tan hostil como puede ser el Polo Sur sin un refugio (se quedaron sin barco) y a -30 grados, a oscuras y con fuertes vientos.
Las claves de la expedición con el barco “Endurance” en 1914 que tenía como objetivo cruzar la Antártida a pie en un increíble recorrido de 3000 kilómetros (Amundsen había llegado al Polo Sur con trineos tirados por perros) han sido estudiadas por todo el mundo del Liderazgo y Desarrollo Personal.
El #Reto47Libros2016 continúa en esta 8ª semana con un libro sorprendente: “La brújula de Shackleton” de Jesús Alcoba. Un libro que me ha gustado muchísimo y que recomiendo encarecidamente si te interesa el tema del Desarrollo Personal y el Liderazgo.
“Su resistencia a la adversidad, las relaciones que establecía con sus compañeros de expedición (todos los hombres le llamaban simplemente  «Jefe», en realidad un gesto de total admiración y respeto hacia quien supo devolverles con vida a la libertad) o el «condenado optimismo» con el que se enfrentaba a los problemas, pueden explicar, junto a otros factores, entre los que deben incluirse buenas dosis de azar, la increíble hazaña de regresar todos vivos a casa”.
“Nuestra vida es una sensación de oportunidades para crecer y desarrollarnos: para llegar a ser lo que soñamos”.
 
Shackleton seleccionó 56 hombres para la expedición de un total de 5.000 solicitudes. A cada entrevista le dedicó cinco minutos porque previamente había investigado a esa persona. Más que su experiencia y su capacidad técnica  buscaba que las personas  tuvieran un gran sentido del humor, incluso les preguntaba si sabían cantar (imagina la cara de sorpresa que pondrían) porque sabía que iban a vivir momentos muy duros y que era importante que hubiera gente con sentido del humor para animar y motivar a los compañeros.
Lo gracioso del tema, fue el anuncio al que respondieron 5.000 personas: «Se buscan hombres para viaje peligroso, sueldo bajo, frío extremo, largos meses de completa oscuridad. Peligro constante. No se asegura retorno con vida. Honor y reconocimiento en caso de éxito». ¡5.000 personas solicitaron el trabajo en 1914!
“Transformar nuestros planes en acciones es sin duda una clave importante del éxito en lo que emprendemos”
 
“La brújula de Shackleton” demuestra que ante la cantidad de problemas difíciles que podemos llegar a tener, hay que luchar hasta el límite para superarlos.
En este caso, la preparación de la expedición del “Endurance” por parte de Shackleton durante un año, su educación basada en la entrega, la fortaleza, la templanza, la moderación y la sobriedad, hicieron de él una persona resiliente capaz de adaptarse a los retos y superarlos. Una de las claves de su preparación y planificación fue la importancia que le dio a la alimentación. En este aspecto también fue un visionario. A pesar de la escasez de alimentos, supo gestionarlos para dotar de la energía necesaria a sus hombres que necesitarían unas 6.500 calorías diarias para sobrevivir en un ambiente tan hostil.
Como hombre de mar experimentado y experto en exploración ártica, Shackleton distaba mucho de ser un hombre rudo y típico marinero de la época, quizás por ser el 2º de diez hermanos, ocho de los cuales eran mujeres. Este hecho le dotó de una concepción del liderazgo alejado del autoritarismo y sin duda alguna, le fortaleció para ser un líder visionario, un líder que sabía que las grandes metas, que los resultados importantes requieren esfuerzos importantes.
Una de las muchas claves del éxito en la gestión de sus hombres fue la capacidad de transformar momentos que podrían ser tediosos y deprimentes en un barco atrapado por el hielo y que podrían derivar en graves incidentes entre los hombres en una rutina diaria de trabajo y compromiso en cumplir las funciones encomendadas donde todos pasaban por todos los trabajos para conocerse y relacionarse mejor. También en el establecimiento de una “fiesta” cada sábado por la noche a lo largo de la expedición. Echaban mano del sentido del humor, cantaban y se disfrazaban. Se animaban unos a otros.
“La creación de uno mismo es un camino que dura toda la vida”
 
A medida que vas avanzando en el libro, te vas dando cuenta de la dimensión de la hazaña que consiguieron los integrantes de la expedición “Endurance” con Schackleton al frente. De su capacidad de resistencia. Imagina la situación:
El 1 de Agosto de 2014 el barco sale de Londres camino a la Antártida. 170 días después queda atrapado por el hielo en el peligroso Mar de Weddell. Cuando llevan 470 días fuera de su casa, el hielo aplasta el barco y lo abandonan. Cogen los tres botes salvavidas con la comida que pueden llevar y se instalan en una placa de hielo que nunca sabían cuando se iba a romper. Su próximo objetivo sería arrastrar los tres botes (de una tonelada cada uno) con unos patines que les hicieron durante 500 kilómetros para salir al mar abierto. El plan era para desanimar a cualquiera. Es el relato de una lucha incruenta pero extenuante contra la dificultad de la que tod@s podemos aprender mucho.
“En eso consistía la genuina e increíble capacidad de Shackleton para reconvertir un objetivo en otro, para no dejarse abrumar por las contrariedades y seguir siempre adelante. Y no se trataba simplemente de una reacción a los acontecimientos, sino de una actitud consciente y deliberada”.
El líder y responsable de llevar con vida a todos y cada uno de los integrantes de la expedición, sabía que los retrocesos, los problemas son parte integrante de la vida, y que es tan importante saber avanzar como saber encajar las dificultades que lo impiden. 

Otro de sus aciertos fue poner como capitán a Frank Worsley, un marinero y explorador neozelandés que fue el artífice de que los tres botes llegaran a isla Elefante por su sentido de la orientación después de 17 días interminables surcando el peor mar posible, con olas gigantescas y vientos fuertes en contra. Frank Worsley hizo posible el milagro.

“En aquellas circunstancias de la vida en las que nos enfrentemos a un reto en una situación de agotamiento, reflexionar sobre qué es lo que en el fondo nos mueve, pensar en por qué hacemos las cosas, puede ayudarnos a seguir adelante y perseverar en nuestras metas”.
He intentado dar unas pinceladas de un libro que he descubierto por casualidad y que sin duda alguna, estudiaré con profundidad. Un libro disruptivo que propone muchas buenas ideas de Desarrollo Personal, Liderazgo, Empatía y Planificación estratégica.
Creo que si algo podemos aprender algo de “La brújula de Shackleton”  es que la resistencia, el autocontrol, la disciplina y la fuerza de voluntad son valores imprescindibles para afrontar los grandes retos de nuestra vida.
“Todos sin excepción, sobrevivieron a las durísimas circunstancias que implicó la expedición “Endurance”, lo que hace pensar que la dureza es una cualidad que se puede desarrollar”.
Cuando por fin los hombres de la expedición “Endurance” estuvieron a salvo en tierra firme después 760 días, les preguntaron cómo habían podido salvarse, uno de ellos contesto: «Shackleton»
Gracias por estar aquí.
#Reto47Libros2016
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Miguel Ángel García
@alienaragorn

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