¡Dale la vuelta a un día gris! 1

Un día gris. Alienaragorn


Hoy tenemos un día gris, uno de esos que cuando te levantas de la cama ya intuyes que el universo no tiene bien alineadas las estrellas, te das cuenta de que tus zapatillas de estar por casa se las ha llevado el perro ( y las ha mordido, pero solo un poco). Puede que refunfuñes, pero buscas otras y te las pones – aunque el problema era pequeño, lo has solucionado y te sientes mejor -. Vas a hacer un café y se te ha acabado…no importa ya te lo tomarás en el trabajo. Coges el coche, vas con el tiempo justo (algunas personas siempre apuran con el reloj) y mira por dónde, está lloviendo y ha habido un accidente (sin heridos) pero el atasco es monumental y vas a llegar tarde a trabajar…

Cuando llegas al lugar donde haces las tareas que te encomiendan para poder ganar un sueldo digno (eso el que tiene empleo y lo de digno es para un debate), tu jefe/a te está mirando como si le fueran a quitar el sueldo a él/ella. Imagínate qué buena manera de empezar una jornada laboral más.
Das las explicaciones oportunas esperando que te perdonen la vida y efectivamente… te la perdonan; necesitan que te pongas a hacer lo que quieras que hagas en tu trabajo. Tú, continúas un poco acelerado, diría que estresado y eso que no has empezado…pero te gusta lo que haces y piensas que pronto podrás tomar un café.

A veces te acuerdas de la frase de Jules Renard: “Hay personas que no saben perder su tiempo solos y se convierten en el flagelo de las personas que trabajan”. Afortunadamente a ti no te ocurre eso…

En la hora de la comida te llama tu pareja para decirte que no va a comer contigo y cuelga rápido porque no puede hablar, lo que quiere decir que vas a comer solo; entonces te preguntas que el día mejora, te hacía falta hablar, contar la mañana tan interesante que habías tenido, y asumes que ya se lo contarás.

Vuelves al “tajo” y si la mañana había sido torcida y distinta a lo que pensabas cuando te has levantado, la tarde se llena de problemas con los clientes que parecen estar alterados por la luna llena, además de tener diferencia de criterios con tus compañeros (piensas que algunos no pertenecen a este mundo)

Al finalizar el día te diriges a jugar una partida con tus amigos, llegas y allí no hay nadie. Envías 8 whatsapps y todos te contestan que habíais quedado otro día…

Vuelves a casa esperando que te reciban con mucho cariño (hoy lo necesitas más que ningún otro día) y resulta…que no hay nadie

¡Hoy ha sido un día gris pero vamos a darle la vuelta!

-Si tienes perro, utiliza siempre dos pares de zapatillas de estar por casa.

-Procura tener más de un paquete de café en casa, a veces se nos puede olvidar alguna cosa pero lo más importante, si no has tomado un café, encuentra el puñetero instante para tomártelo.

-Sal con tiempo de casa (probablemente si tienes niños puede que sea una utopía) pero es necesario para no llegar tarde al trabajo.

-Si puedes no comas solo, siempre hay algún amigo dispuesto a tener compañía

-Sonríe a los clientes y utiliza un tono suave, esto rebajará su volumen de voz y su exasperación por un problema generado por la empresa. Sonríe a tus compañeros, se contagia y mejora mucho las relaciones laborales.

-Si te confundes de día al quedar con tus amigos, vete a pasear, a correr, o con la bicicleta. Así no habrás perdido el tiempo ni te sentirás frustrado por haberte equivocado o por no hacer ejercicio.

-Si llegas a tu casa y no hay nadie, di ¡por fin estoy solo! y haz lo que quieras que hagas cuando puedes disfrutar de paz y silencio

Ah, y una cosa más, cuando mañana te levantes, respira hondo y piensa que estás sano o estás mejor que otros. Piensa que tienes una familia (incluido el perro) que te quiere. Piensa que tus amigos te necesitan. Y piensa en el valor del tiempo.

¿Has tenido algún día gris? ¡dale la vuelta!










Deja un comentario

El blog de Miguel Ángel García

  • Crecimiento personal
  • Libros
  • Entrevistas

¡Gracias por subscribirte!

A %d blogueros les gusta esto: