Cosas que hacer cuando la crisis económica te deja parado

foto: morguefile
Las crisis surgen por un motivo, alguien las provoca. Ya sea una ley que influye en una dirección concreta, una mala gestión durante demasiado tiempo, una falta de liderazgo para gestionar a un equipo desmotivado, demasiadas decisiones erróneas, etc. Da igual si el producto que fabricabas se vendía como churros y de repente, de un día para otro no facturas ni uno. La crisis ya la tienes, te ha llegado, te ha tocado con sus tentáculos y puede incluso hundirte si no lo remedias. No puedes esperar a que alguien lo solucione por ti. Debes reaccionar. Pueden haber infinidad de motivos, seguramente la competencia habrá ofrecido un producto que anula el tuyo por completo y el director de esa empresa no ha sabido evolucionar en un mercado ágil y dinámico donde constantemente tienes que innovar o puede que en un momento puntual necesitara un crédito para pagar a proveedores y empleados y no encontrara un alma caritativa banquera que se lo concediese. Igualmente este hecho acaba provocando una oleada de despidos o de finalización de contratos eventuales que no se renuevan. Puede que en algunos casos no nos hayamos esforzado lo suficiente como empleados. Aún así, hay empresas con beneficios desorbitados que plantean ERES y despidos escudándose en la coyuntura económica. Aunque en este sentido, no podemos hacer nada.

Es posible que no hayamos previsto la cantidad de problemas que se te vienen encima cuando la situación se complica. Eso es hasta cierto punto normal. Los únicos que se anticipan a todas las jugadas, están montados en el dólar y no van a compartir esa información tan privilegiada con nosotros. ¿Qué podemos hacer cuando la diosa india Alaksmí te ha señalado con su infortunio y desgracia? Hay muchas palabras para decirlo: Reaccionar, espabilar, inventar, diferenciarse, levantarse del mazazo recibido, planificar, relacionarse, formarse y cambiar la actitud. 

Reaccionar. Tómate el tiempo necesario para digerir tu nueva etapa. Te anticipo que va a ser dura, pero también te digo que te servirá para descubrir quién va a estar a tu lado en los momentos complicados. “No hay mal que por bien no venga”. Aunque sé que esta frase no es ningún consuelo es adecuada para este momento. Seguramente te llevarás alguna sorpresa con la gente, así que mirándolo de forma positivo te ayudará a separar el grano de la paja. Eso te ayudará a reaccionar y a valorar más a ciertas personas.

Espabilar. Ha llegado la hora de demostrar de lo que eres capaz. Con este tipo de crisis económica y personal, sólo tienes dos caminos:
1-Hundirte en la miseria de la autocompasión y el de las preguntas ¿Por qué a mí? ¿Qué he hecho mal? ¿En qué he fallado?
2-Espabilar y sacar lo mejor de ti. Ver de qué pasta estamos hechos cuando todo va bien es fácil. Lo difícil es empujar y tener fortaleza cuando nos vienen mal dadas. “Ningún buen marinero aprendió de la mar en calma”

Inventar.A todas las personas se nos da bien hacer algo en concreto. Inventa tus actividades enfocadas a hacer sentirte mejor como deporte, lectura, matemáticas, senderismo, ciclismo, quedar con amigos, etc., hay un sinfín de cosas que puedes hacer y que te ayudarán a llevar mejor una crisis. “Algunas personas sueñan con hacer cosas mientras otras están despiertas y las hacen”

Diferenciarse. La famosa frase de Guy Kawasaki: “O eres diferente o eres barato” es igual de cierta como que los humanos son inteligentes. Bueno seguro que discreparás conmigo en que hay unos cuantos humanos que esconden su inteligencia y te doy la razón, pero en la diferencia está parte del éxito profesional y si no que se lo digan a Steve Jobs que fue innovando y marcando tendencias tecnológicas y haciendo crecer a Apple hasta darle un valor de marca sensacional. Claro, genios así no somos todos, pero cada uno en la medida de sus posibilidades sabe cómo conseguir ser diferente y ponerlo en valor. “Si hubiera preguntado a mis clientes qué necesitaban, me hubieran dicho que un caballo más rápido” Henry Ford

Levantarse del mazazo recibido. Cuando llega un día a las 8 de la tarde y te quedas sin trabajo porque te despiden, se te acaba el contrato o la empresa ha tenido que cerrar por los motivos que sean, tardas unos cuantos días en asimilarlo, de hecho hay personas que siguen viviendo en la fantasía de su vida anterior cuando disponía de un sueldo todos los meses. Hay que buscar los pilares fundamentales de nuestra personalidad y del entorno para levantarse del mazazo recibido. En esta etapa nada va a ser fácil y poco a poco las cosas más nimias se irán complicando hasta el punto de ponerte al límite. Cuando llegamos a ese límite es cuando tenemos que ser capaces de gestionar el control que tenemos sobre nosotros.

Planificar. Es la hora de planificar nuestro compromiso por encontrar una nueva actividad profesional. Gestionar el tiempo que tenemos cada día para dedicar a la búsqueda de empleo es esencial para lograr nuestro objetivo. Centrarse en nuestra experiencia profesional y desarrollar nuestra estrategia en ese ámbito nos ayudará a no dispersarnos y a que la infoxicación de la red no nos alcance de lleno. También existe la posibilidad de reinventarse profesionalmente, hacer una labor diferente a la que realizábamos anteriormente, bien en otra área profesional, bien a través de emprender con un negocio propio.

Relacionarse. “Los mercados son conversaciones” Manifiesto Cluetrain. Relacionarse con la mayor cantidad de gente posible te va a dar muchas posibilidades de encontrar una oportunidad de trabajo. Aunque sólo sea por estadística hay que hacerlo. Por mucho que nuestra anterior actividad profesional no tuviera nada de comercial, ha llegado el momento de ponerse las pilas y convertirse en el mejor comercial que puede haber para vender el mejor producto: tú mismo.
Echa mano de la agenda del móvil para hacer saber a todos tus contactos la situación en la que te encuentras. Prepara concienzudamente tu Carta de Presentación y tú CV, hay mucha información en la red para poder hacerlo, os dejo este post 10-consejos-hacer-un-buen-curriculum, aunque sencillo me parece muy práctico. Envía el CV a todo el mundo te lo hayan pedido o no y crea un perfil si no lo tienes ya en Linkedln (la mayor red profesional del mundo), una vez la tengas, crea tus contactos, pide que te hagan recomendaciones profesionales de tu trabajo y únete a los grupos que te interesen y sé activo, publica, comparte, recomienda y haz comentarios. De esta manera irás ganando notoriedad y dependiendo del valor que aportes, tu perfil lo verá cada vez más gente. Lo importante es ser activo, cuanto más aportes más posibilidad de contactos que a su vez generarán buenas oportunidades. Eso sí, no tengas prisa, esto es cuestión de invertir muchas horas y los resultados se consiguen con el tiempo.

Formarse. Creo que el que se considera experto en algo es que tiene mucho que aprender. Siempre podemos aprender y mejorar. La humildad me parece un valor inestimable que hay que cultivar, te da una forma de ver las cosas diferentes y te enseña que es la base de todo esfuerzo y éxito. “La humildad te abre las puertas que un día la soberbia cerró”
Si has estado mucho tiempo trabajando en el mismo sitio y ahora te encuentras desempleado, parado o buscando empleo activamente, vas a tener que formarte y ¿Cómo lo puedes hacer? Hay muchas opciones de pago,  pero a mí me interesan las gratuitas como los cursos COMA (Cursos Online Masivos Abiertos) realizados a través de la Universidad. Dependiendo del tema tienen una duración u otra, yo por ejemplo hice el curso de Ecommerce y era de unas 30 horas, con tutoriales de 3 a 5 minutos. Hay muchos temas.
Luego tienes infinidad de blogs sobre empleo, gestión de recursos humanos y formas de emprender que te pueden aportar buena información. También está la formación en Internet, Redes Sociales y el 3.0. Esto avanza rápidamente, Google + y Twitter son dos redes que también utilizo activamente para crear una marca personal y relacionarme y donde encuentro infinidad de post que me aportan información valiosa.

Cambiar la actitud. La crítica constructiva sirve para mejorar, la crítica negativa no hace más que empeorar la situación. Echar la culpa a los demás sin una autocrítica, es no admitir tu responsabilidad en la situación y puede que por poca incidencia que tuvieras en tus funciones profesionales, es necesario hacer una valoración y sacar conclusiones que te ayuden a comprender y a mejorar para el futuro. Porque aunque estamos en el presente que tienes que admitir y donde tienes que encontrar tú verdadera esencia, tendrás que construir las bases para mejorar en el futuro.

“El secreto del éxito está en prepararse para aprovechar las oportunidades en cuanto se presenten” Benjamin Disraeli



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