Cambia la ley de Murphy por la de Wurphy

Tostada. Cambia la Ley de Murphy por la de Wurphy
Uno de los principales problemas que tenemos las personas es que le damos demasiadas vueltas a las cosas. Valoramos más el hecho de las posibles consecuencias negativas, que las opciones de hacer algo que en realidad estamos deseando pero que no nos atrevemos a realizar. Como por ejemplo cambiar.
Y es que una gran cantidad de personas tenemos la tendencia a ver la parte negativa de todo, de escoger el lado de la mantequilla en la tostada recién caída al suelo, según la ley de Murphy. Es una opción.
Sin embargo, propondría mejor la otra opción, la que explica Borja Vilaseca en “El Sinsentido Común” según la ley de Wurphy (No Murphy) “nuestra capacidad de apreciar y valorar lo que sí forma parte de nuestra vida es infinita, tan ilimitada como nuestra imaginación. El reto es acordarnos cada vez que la tostada cae con el lado de la mantequilla hacia arriba. Y hacerlo también cuando no se nos cae de la mano. E incluso apreciar y valorar el hecho de podernos comer una tostada siempre que queramos”.
Y no estoy diciendo que por castigo tengamos que poner siempre buena cara al mal tiempo, a veces no nos apetecerá o tendremos un día de perros (alguno habrá que tener ¿no?) Esa apariencia de felicidad tiene que ser real, tiene que venir de dentro, no ser una mera fachada. Estoy insinuando que adoptando una actitud positiva y valorando lo que es importante en esta vida, como puede ser la salud, la familia, los amigos y sentir pasión por lo que haces cada día, tienes los argumentos necesarios para reírte de la tostada que cae del lado de la mantequilla. Puedes cogerla, limpiarla y comértela o cambiarla por otra de aceite y sal. Con esto te ahorrarás un montón de hormonas del estrés que provoca la famosa caída. Porque mira que le damos importancia…
También me gusta la forma de explicar cómo podemos gestionar nuestra actitud en momentos de adversidad que utiliza Anxo Pérez en “Los 88 peldaños del éxito”.
Comenta que tenemos que ser como un agricultor, ya que para él hay dos estaciones, la de la tormenta y la del buen tiempo. Ante los problemas, las complicaciones, es decir la tormenta, sugiere no enfrentarse a ella, no combatirla, no perder el tiempo ya que perderíamos esa batalla. Hay que atravesarla.
Después cuando llegan las condiciones favorables, el buen tiempo que le llama, entonces sí que tenemos que darlo todo, esforzarnos rompiendo límites para conseguir lo extraordinario, los mejores resultados.
“Las verdaderas batallas se libran en nuestro interior”. Sócrates.
A mi sencillo modo de ver las cosas, hay dos cuestiones importantes para sacarle el máximo jugo a esta vida, de hecho las utilizo en dos capítulos del libro “La vida continúa. Protagonízala”:
  1. La mejor actitud depende de ti.
  2. La incertidumbre siempre estará. Aprende a manejarla.
Cambia la ley de Murphy por la de Wurphy

Igual que con la ley de Wurphy nos damos cuenta de que en ocasiones nos ofuscamos por tonterías y que hay “otra” forma de ver la realidad, más optimista, más positiva y con más sentido común, también es cierto de que emociones básicas como la ira, la tristeza o la sorpresa afloran sin que hayamos podido ni sabido controlarlas, debido en gran parte al desconocimiento de nosotr@s mism@s.
Así que podemos cambiar un mal día por uno bueno, si tenemos la actitud adecuada para hacerlo. Esa actitud con la visión de la ley Wurphy, que pone de manifiesto que saber valorar que tienes un día para vivirlo ya es un regalo que tenemos que aprovechar al máximo. Y si no te convences, haz un voluntariado y verás que hay gente que el simple hecho de andar sería algo maravilloso para ellos. O echa un vistazo a las noticias y ponte en el lugar de los refugiados que tienen que huir de su casa y dejar todo lo que han construido durante su vida para sobrevivir. Eso, es otra forma de ver la realidad de la vida.
Deberíamos de analizar qué actitud tenemos ante el fracaso, el éxito, el miedo, la incertidumbre o ante el rechazo de los demás y la indiferencia. Sacando conclusiones sobre lo que hacemos y qué posición adoptamos frente a estas cuestiones, estaremos en el camino que queremos estar, el de hacer cosas y darle sentido a nuestra vida.

El segundo punto es la incertidumbre, que es como una tabla de surf y que por mucho miedo que nos pueda dar surfear en el mar, tenemos que aprender a subirnos en ella (nos guste o no) y mantener el equilibrio a pesar de las olas, el viento y la lluvia, ya que no la podemos hacer desaparecer, nos va a acompañar toda nuestra vida. Hay que aprender a vivir con ella y cuanto  antes lo asumamos y antes lo aprendamos, más pronto iniciaremos y haremos lo que nos hemos propuesto.
Termino con una frase que empleo en mi primer libro:
“Hasta la persona más pequeña puede cambiar el curso del futuro”. Galadriel a Frodo.
Gracias por leer el post. :))

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