Arriesga, cambia y crece como persona.

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Arriesga, cambia y crece como persona si te preguntas que necesitas cambiar algo en tu vida.

Estoy aquí y por lo que veo, tú también. Tenemos en común dos cosas: la primera, que te interesa aprender y mejorar cada día. La segunda que compartes lo aprendido, que colaboras seleccionando todo aquello que crees importante y tienes la generosidad de compartirlo para que todos aquellas personas que también sientan la misma necesidad de crecer aprendiendo y mejorando cada día, puedan hacerlo.

Estamos ante un nuevo año, un nuevo reto de poder alcanzar nuestros propósitos, de dejar huella en los que nos rodean y de crecer personalmente dejando de lado las pamplinas de siempre y comprometiéndonos para conseguir realizar los objetivos que nos hemos propuesto.

¿Qué tiene este año de diferente? No tiene nada o lo tiene todo, depende de ti, la diferencia la marcamos nosotr@s, las personas. Que no te vendan la moto. Es fácil marcarse retos (lo hacemos tod@s) igual de fácil que buscamos excusas para abandonarlos.

Aquella persona que se haya planteado cambiar este año, lo hará porque ha decidido hacerlo (a pesar del entorno). A muchas personas no les gusta que nadie de su entorno proponga cambios porque provoca inseguridad ya que piensan que a ellos les puede afectar de alguna manera. Será capaz de afrontar todos y cada uno de los problemas que surgirán porque tendrá la valentía de hacer cosas y ponerse en acción. No tendrá miedo al resultado y sí a quedarse igual.

Como ejemplo puedo poner mi caso. Cuando comencé a escribir “La vida continúa. Protagonízala” hubo tres tipos de reacciones:

  1. Los que ni se inmutaron
  2. Los que me dijeron que estaba loco o algo parecido
  3. Los que se sorprendieron por escuchar semejante idea

Habrá un montón de gente que te ignore, pero si lo miras por el lado positivo, ese es un buen indicador para saber aprovechar tu tiempo de una forma más eficiente. Si hay personas que te ignoran, es que no les importas mucho.

Después están los que a pesar de que su vida no les gusta, ni se sienten felices, ni buscan ningún tipo de mejora personal porque se creen que ell@s no la necesitan. ¿Será esto soberbia? Buscarán las palabras para que desistas de tus sueños, de tus objetivos porque entre otras cosas ell@s no tienen ni uno ni lo otro por triste que parezca. Podría emplear otras palabras, pero sería adornar una cuestión que existe y que es real.  Cada día encuentro personas así. Piensan en término comerciales y no en el concepto de desarrollo personal. Además no pueden resistir que haya personas que se atrevan a lanzarse y a protagonizar su vida. No sé si será envidia o hibernación.

Por último, hallamos a los sorprendidos. Nunca se hubieran imaginado que hubieras sido capaz de tener una idea diferente y valiente, pensaban quizás que fueras de otra manera, más acomodad@, sin salirte del camino trazado para la manada. Pero te apoyan y te siguen con expectación para ver si es una idea fugaz como tantas otras que han escuchado o si vas a ser constante y a tener el arrojo necesario para realizarla.

“La serenidad no es estar a salvo de la tormenta, sino encontrar el equilibrio en medio de ella”. Tomás de Kempis.

taza sonríe cada día

Dejemos a un lado las reacciones y hablemos de la cantidad de obstáculos que te vas a encontrar cuando decidas firmemente comenzar un nuevo proyecto personal.

Primero te recomendaría (si me lo permites) que leyeras algunos libros imprescindibles.

-“15 cosas que aprendí en el MIT” de Miguel Ángel Díaz

-“Expertología” de Andrés Pérez Ortega

-“Tu futuro es HOY” de Francisco Alcaide y Laura Chica

-“Escucha tu cerebro. Claves de la Neurofelicidad” de Manuela Martínez y Luis Moya Albiol

-“Dar y Recibir”de Adam Grant

-“El Sinsentido Común” de Borja Vilaseca

Como decía el experto y sabio Bernie que ayuda y guía a Michael, el protagonista de “El Emprendedor Visionario” a conseguir el equilibrio entre un gran logro empresarial y una realización personal: “Las cosas raras veces suceden como las proyectamos”. Y explica que había que añadir un 15% para contingencias, para gastos imprevistos.

Pon una fecha de finalización para lo que quieras hacer y dale un 15% más de tiempo, para esos obstáculos que te vas a encontrar y que no tenías planificados.

Empezarás con mucha ilusión, pero pronto verás que la realidad es capaz de parar y desilusionar a cualquiera. Habrá momentos en los que te plantearás dejarlo todo y donde te preguntarás ¿Por qué estoy haciendo esto? Si la contestas con rapidez es que tendrás una causa, una misión por la que te vas a dejar la piel. Si tardas en reaccionar, si no lo tienes claro, dudarás y pensarás que si lo que estás haciendo va a servir para algo. Mi respuesta es que independientemente del resultado, lo importante es que para ti, va a ser una forma de aprender de incalculable valor que nadie más puede hacer por ti.

Te enfrentarás a muchas cuestiones y problemas que solo tú podrás solventar. Sí, es cierto que otras personas te podrán asesorar muy bien, pero al final es uno mism@ quien tiene que tomar las decisiones y estas decisiones serán las que nos harán crecer como personas.

Tendrás tu particular travesía del desierto, la época de incertidumbre y la duda razonable que harán que puedas dudar de ti mism@. Aquí es donde llega el momento de seguir, de ser perseverante y de crear valor. De arriesgar, cambiar y crecer como persona. Es donde demuestras la pasta de la que estas hecho. Aquí está la diferencia entre ser una persona extraordinaria o no serlo.

“.

Al final del proceso habrás logrado dos cosas: crecer personalmente y lograr un reto que te propusiste.

La vida continúa. Protagonízala.

Gracias por leer el post.

 

 

Photos by Antonio Marín Segovia,

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