10 preguntas para David Criado

David Criado en Comerciofuerte.com

Esta semana las 10 preguntas son para David Criado. Ésta será la presentación más breve que haga: David es Facilitador y Agente de Cambio. Lo hace a través de Iniciativa Vorpalina, una consultora artesana especializada en facilitación del cambio y formación de habilidades.
Tanto si lo conoces como si no, descúbrelo en las próximas 10 preguntas.

1.Una carta de presentación como la de iniciativa vorpalina es una declaración de intenciones. Me gustan mucho las frases de esa carta. Una de ellas es “En cualquier momento de tu vida puedes elegir entre amar o tener miedo”. Como facilitador del cambio que eres. ¿Por qué crees que nos cuesta tanto cambiar incluso cuando las cosas no nos van demasiado bien?
Encuentro cuatro razones fundamentales.
En primer lugar hemos vivido una educación con excesivo foco en lo analítico y lo racional en las escuelas. Sin obviar la importancia de este tipo de aprendizaje o lectura de la realidad, hemos aprendido que la vida era “si A entonces B”. Y esto, no suele ocurrir muy a menudo en el ámbito de las relaciones humanas, que son interdependientes y que además cuentan con factores de influencia ambientales que a menudo no podemos controlar. Al no haber sido educados en una lectura más amplia y sistémica de la realidad, hemos crecido por aprendizaje basado en frustración; esto es, generando expectativas poco realistas y muy basadas en un concepto imposible e ideal de la perfección o la realización. Este continuo choque, desordena y remueve las conciencias, agita y desespera a toda alma con vida que enfrenta un reto: disfrutar del amor en pareja, crecer profesionalmente, tener una vida equilibrada,… Actualmente esto está cambiando. Como agente de cambio trabajo para mejorar el sistema educativo de base en España y vivo a diario cómo la nueva pedagogía incorpora poco a poco otras inteligencias que se unen a la lógico-matemática para completar el arco de lectura de la realidad de todo niño. En este nuevo arco de lectura de la realidad, ya no importa tanto que seamos capaces de generar compulsivamente expectativas, sino que seamos capaces de adaptarnos de forma saludable.

En segundo lugar, el cerebro humano –aún siendo la mayor potencia intelectiva del planeta- es incapaz de ser consciente de lo que ocurre de una forma completa e integral. Nuestro cerebro actúa como una biblioteca llena de álbumes de fotos. Esta biblioteca continuamente se nutre y se renueva con nuevos momentos e imágenes mentales (sucesos, experiencias, aprendizajes) pero su base creativa –la que nos hace ser la especie elegida- es el hipervínculo o la capacidad para conectar varias ideas o contextos y generar uno nuevo. No solemos entrenar en absoluto esta capacidad. Cualquier neurólogo y cualquier psicólogo cognitivo y social sabe que el 80% de nuestro tiempo transcurre en piloto automático y esto es en gran medida necesario para sobrevivir y oxigenar nuestro cerebro, pero es además un factor limitante para comprender nuevas realidades (cambios).

En tercer lugar, el ser humano –decía el viejo Aristóteles- es un animal social. Y yo añado, que no puede abstraerse nunca de esta condición. Esto quiere decir que necesita de otros para darse cuenta de la vida, para interiorizar y asimilar aprendizajes. Usted sabe, por ejemplo, que puede dar grandes consejos a otros pero que suele ser un desastre dándose consejos a sí mismo o incluso intentándolos cumplir. Esto ocurre porque no somos dioses, sino personas, porque nuestra realidad tiende a poseernos y necesitamos en todo momento de la increíble sabiduría de una perspectiva ajena. Pero –y aquí viene la tercera clave- a menudo nuestro Ego choca con esta necesidad innata de pedir y aceptar ayuda. Y esto es totalmente independiente al hecho de estar viviendo una mala o buena experiencia, porque nuestro procesador de experiencias es único para ambas.

La última y cuarta razón es el increíble desequilibrio que nuestro cerebro maneja en el procesamiento de experiencias positivas y negativas. Somos una especie que ha sobrevivido y evolucionado durante millones de años y esto implica mecanismo de defensa y superviviencia muy avanzados, que debemos aprender a controlar. Entre ellos se encuentra el miedo y ese viejo coeficiente emocional que algún científico halló y que nos habla de que por cada emoción negativa que experimentamos, necesitamos 5 emociones positivas para contrarrestarlas. Este tipo de realidades limita nuestra capacidad de cambio.

2.Escribí un post sobre tu charla TEDxAlcarria titulado “Reflexiones de alguien extraordinario”. En esa fascinante charla donde tú estás sentado encima del escenario tranquilamente, aportando serenidad y en mi opinión mucha sabiduría con reflexiones claves e importantes para entender el comportamiento de las personas y las organizaciones, comentabas que “El sistema de innovación más exitoso del mundo tiene más de 30.000 millones de años y se llama realidad”. En este sentido Emilio Duró decía que “El 80% de la gente no cree su realidad”. ¿No somos capaces de asumir nuestra realidad o es que preferimos adornarla para así no afrontar los problemas que día a día nos surgen?
A mí no me gusta asumir, me gusta aceptar. Pero creo que nadie es capaz de aceptar su realidad por completo. Aceptar una realidad es comprenderla y por muchos avances científicos y humanos que hemos logrado, todavía estamos empezando a comprenderla.
Ante este hecho, caben dos actitudes.
La primera es aparentar que lo controlas todo o querer controlarlo todo viviendo una vida llena de sobresaltos y conflictos que día a día demostrarán la magnitud de tu ignorancia. Esta primera es una vida basada en el MAÑANA, repleta de ficciones, en la que toda persona experimenta momentos de gloria y decadencia. Sobre esta pretensión se construye eso que llamamos arte (y que muestra ese conflicto) y también eso que llamamos ciencia (y que determina nuestra evolución).
La segunda es aceptar que no puedes controlarlo todo y que aquello que pasa fuera de tu área de responsabilidad simplemente tiene que pasar. Esta segunda es una vida esforzada, de reflexión y de conciencia que trabaja para el Ahora y el presente.
Todo ser humano vive la combinación de ambas y en el grado en que sepa equilibrar su ambición por conocer el mundo y su disfrute por aceptarlo, será feliz.
También creo que en el ánimo de subrayar su individualidad y diferencia, cada ser humano trata de destacar sobre los otros. En esta lógica de diferenciación que nos ayuda a ser deseables y respetados por otros, nos olvidamos de que lo único que tenemos es lo que somos, y de que solo somos aquello que continuamente hacemos.
Por último considero que resulta complicado aceptar una realidad propia cuando tu modelo de vida está basado en ir siempre rápido. Ir rápido llama en todo momento a adoptar comportamientos evasivos, a disimular la vida y no a disfrutarla, a esperar una vida mejor y no a crearla. En este sentido movimientos de retorno a valores como la lentitud, la naturaleza y el sentido de las cosas han supuesto en mi vida un cambio muy significativo.

3.Estuve gestionando un equipo de personas durante 15 años (fíjate que no digo liderando, a un líder lo nombran el resto de personas no te eriges tú mismo como tal) aprendí muchas cosas de esta buena etapa profesional: el comportamiento de las personas, la actitud, la motivación, el burnout, la disponibilidad para facilitar conversaciones, etc. Pero si hubo una de ellas fue la falta de formación de muchas empresas en habilidades para gestionar personas. Aquí creo que tenemos una notable carencia de formación a todos los niveles. ¿Crees que se forma bien a las personas para desempeñar sus funciones, relacionarse y adaptarse a un equipo humano o piensas que en ese aspecto las organizaciones tienen demasiada prisa y no utilizan los recursos necesarios para preparar de la mejor manera posible a un nuevo colaborador?
Respondo rápido. Creo que nos queda mucho por mejorar en este campo. Considero que no se trata de prisa sino de falta de inteligencia práctica. Nadie que invierta en la mejora de las relaciones humanas y las habilidades conductuales puede esperar nunca malos resultados. Y aquí quiero aportar un ejercicio de autocrítica pero también una esperanza. Cuesta mucho que las organizaciones tengan directivos o líderes a la altura de sus equipos y realidades. Lo vivo a diario y escribo sobre ello en el blog tratando en un esfuerzo titánico que este tipo de errores no se repitan. Pero lo cierto es que la cultura de una organización sigue muy determinada por la altura de la pirámide y no por la base. Por otro lado, he aquí la esperanza: He trabajado ya con decenas de organizaciones que han evolucionado y cambiado su cultura, su clima, su capacidad resolutiva mejorar sus habilidades relacionales. De modo, Miguel Ángel, amigo mío, que claro que es posible.

4. “Estoy encantado de dejar hablar a las personas porque estoy encontrando auténticos tesoros” es una frase tuya, David. Coincidimos en la importancia de hablar con las personas, de mantener conversaciones de calidad donde te muestras tal como eres, con tu vulnerabilidad y con valentía para mostrarla. Además creo que para mantener buenas conversaciones tenemos que saber escuchar activamente. En ocasiones esto se antoja difícil porque las personas tendemos a ser egoístas y a creernos protagonistas. Nos creemos el centro del universo, nos cuesta escuchar pero no tanto hablar. David, ¿Qué piensas sobre este tema?
Pienso, amigo, que si todos los problemas a los que me enfrento a diario en las organizaciones estuvieran basados en que las personas se sienten protagonistas, la mayor parte de estos problemas estarían ya resueltos. El verdadero problema no es creerte protagonista de tu propia realidad sino víctima de ella, dejándote absorber por las circunstancias y siendo determinado por decisiones de otros y no por tus propias convicciones.
Creo que es necesario escuchar y en todo ánimo del buen oyente se encuentra la extraordinaria habilidad de saber callarte cuando otro necesita hablar. En talleres suelo trabajar la escucha consciente y las personas se sorprenden de la cantidad de voces que llevan dentro y les limitan.

5. Opino que cuando desempeñas un cargo de responsabilidad y gestionas un equipo de personas no debes de dejar de aprender y formarte, especialmente en habilidades directivas, inteligencia emocional y liderazgo. Por eso me ha parecido una gran “iniciativa” la propuesta que hacéis con MAD, el Plan de Aprendizaje Autodidacta con una clara visión humanista. ¿Podrías explicarnos con más detalle que es el MAD?
La Maestría en Acompañamiento y Dirección Humanista de personas y organizaciones es un plan de estudios que choca frontalmente con la cultura del consumo de conocimiento rápido (los instant coffee books y los resúmenes) y con las prisas. Quien cursa el MAD acepta que necesita mucho tiempo para sí mismo y para su propio conocimiento.
El programa consiste en tener un listado abierto de materiales y obras de referencia que permitan a cualquier líder o directivo disponer de un compendio de conocimiento humano al alcance de la mano.
Parte de una necesidad real que detecto en los equipos y organizaciones pero sobre todo en el ámbito directivo. Estamos plagados de planes de programas formativos de educación superior repletos e dogmas y creencias, y poco a poco estamos socavando lo que nos hizo llegar a lo que somos: nuestra capacidad crítica y nuestro conocimiento de las cosas. En las escuelas de negocio al uso y en los planes formativos para directivos, no existe una base de conocimiento sólida que habilite y facilite que los directivos sean personas que lideran otras personas, simplemente eso. Fruto de continuos resúmenes y pastiches, acciones de publicidad y compendios de compendios, consumimos formaciones y frases hechas que no suponen una reflexión profunda o una inmersión real en el espíritu de las cosas. El MAD intenta recuperar de forma abierta, gratuita y participada el amor por la sabiduría y las disciplinas humanas.
El MAD es un plan autodidacta de aprendizaje que ofrece bibliografías seleccionadas para construir y hacer crecer la autonomía de las personas. Incluye el conocimiento humano necesario para gobernarte a ti mismo con criterio propio. Es un plan ambicioso ya que reúne aquellas materias que he seleccionado como útiles a partir de 7 carreras universitarias para la adecuada comprensión del comportamiento humano a nivel personal, grupal y social.
Se estructura en 16 áreas de maestría que aportan al aprendiz un conocimiento detallado y de carácter humanista (integrador y abierto) respecto a nuestra propia condición y los aprendizajes que como especie hemos logrado hasta la fecha. El lector puede acceder a través de este enlace.

6. Innovación y cambio son palabras que utilizamos mucho para explicar que en la gestión de personas y en las organizaciones es fundamental evolucionar hacia una gestión humanista y no tanto resultadista a corto plazo. Da la sensación de que hay una tendencia donde esa innovación y ese cambio tan necesario por otra parte, está sucediendo en algunas organizaciones, pero que dista mucho de convertirse en una prioridad en las organizaciones. “Que todo cambie para que todo siga igual” decía Lampedusa. En realidad mucho marketing de cara a la galería pero poco cambio interno en la gestión de las personas. ¿Cómo ves el panorama en las organizaciones, realmente hay una tendencia en innovación y cambio en RRHH o nos queda mucho camino por recorrer para poder llamarlo una tendencia?
Creo que hay una especie de circo o circuito comercial que funciona muy bien y que tiene demanda en el ámbito de la prestación de servicios de innovación en RRHH. Se y compruebo a diario que existe este circuito orquestado por grandes marcas y folletos ilustrados, y a menudo validado por grandes nombres con nutrida experiencia en el circuito. Lo sufrí como empleado y ahora convivo como él como prestador de servicios. Del mismo modo que se que existe, también se que yo no estoy en él. Lo sé porque las personas a las que presto servicios, suelen llamarme tras haber probado este circuito o como complemento necesario a todo lo que puedan extraer de él.
Intentaré explicar la diferencia entre este circuito y lo que hacemos en la iniciativa con un sencillo hábito que me acompaña siempre:
La iniciativa vorpalina es un sueño hecho realidad que nació de mi propia herida, de mi experiencia sufriendo entornos de trabajo esclavistas y mecánicos. Juré no olvidar a las personas que dejaba atrás y creo no haberlo hecho. Cuando diseño un programa de acompañamiento al cambio en una organización o cuando preparo un taller, a menudo en el tren o el avión, justo antes de entrar en sesión, me recuerdo en otra época vestido con mi traje, sentado 10 o 12 horas seguidas en una silla frente a un ordenador maquetando una presentación e intentando que tuviera algún sentido; o bien sufriendo los gritos de mis jefes; o bien participando de una planificación ridícula a 5 años que no me permitía disfrutar mi vida. Me recuerdo en algunas de esas imágenes del pasado para no olvidarme de que muy probablemente las personas a las que voy a acompañar vivan situaciones absurdas similares. E intento en la medida de mis posibilidades atender a estas personas para que superen estas realidades y no para perpetuarlas. Intento recordar esas imágenes para ser fiel al potencial de esas personas y para que ellas mismas encuentren su sentido. Pues bien, creo que todo lo que no tenga que ver con esto, forma parte del circuito y no contribuye a un cambio significativo en las organizaciones.
De modo que solo puedo hablar de mí. Lo haré hoy y aquí: yo sí soy fiel a las personas, yo sí parto de ellas, yo sí que me atrevo a compartir su dolor y comprender su miedo. Y por eso –de veras lo creo- estoy haciendo algo extraordinario. Lo que hacemos en la iniciativa no está certificado por ninguna asociación sino por la enorme cantidad de emociones que despertamos en los clientes. Todavía lloro de alegría y satisfacción cuando leo a menudo los correos o recibo llamadas de agradecimiento pasados meses o a veces años.
Si bien siguen siendo necesarias conferencias y cursos tradicionales, son sin duda aún más necesarias hoy más que nunca acciones que apoyen el crecimiento de las personas en equipo, dotando de sentido al servicio que prestan sus organizaciones y centrando su foco no en perpetuar una costumbre o una estructura sino en mejorar la atención a sus clientes.

David Criado en TEDxAlcarria

Guía Breve para ser extraordinario.                                                    

7. “Ciertas cosas pueden capturar tu mirada, pero sigue solo a las que puedan capturar tu corazón”. Proverbio Sioux. En este post de hace poco más de un año, “Guía Lakota de la inteligencia relacional” ponías de manifiesto la importancia de las relaciones, explicabas que “para los lakotas todo sentido de la vida está fundado en una comunicación eficaz con aquellos que nos rodean”. ¿Tienes la sensación de que en general las personas les damos esa importancia a la comunicación hoy en día o más bien al contrario, que creemos que comunicamos cuando nos cuesta mucho hacerlo?
Creo que no sabemos comunicarnos de forma efectiva pero creo sinceramente que nos gustaría saber hacerlo. Sobre estas dos premisas construyo mi trabajo para la mejora de comunicación en las organizaciones. Recomiendo no leer sino entrenar estas habilidades de comunicación.
La tribu de los lakotas fue especialmente pródiga a la hora de entender la belleza de la vida partiendo de la riqueza de las relaciones humanas. Su código relacional proveía a las personas de dignidad y confianza en medio de territorios inhóspitos y salvajes con vidas de extrema dureza y sacrificio. Partían de valores aceptados por las culturas panindígenas americanas: el sentido de comunidad, el valor del autoconocimiento, el respeto a los mayores,… Pero hay uno de estos valores que es especialmente útil para responder a tu pregunta. Se trata del Camino rojo de la vida, esa fantástica metáfora que expresaba un momento en la vida de toda persona en el que tenía que enfrentarse a sus demonios y superarlos por sí mismo en un proceso casi mitológico de renuncia y aceptación. Este proceso, que primero se realizaba con uno mismo y con la ayuda de algún chamán y luego se completaba en la tribu, otorgaba a la persona el sentido de su propia vida. Y esto tenía todo que ver con la comunicación entre los miembros de su comunidad.

8.David, ahora le toca el turno a la educación. “En las escuelas y en las universidades nos enseñan a recibir, pero nadie nos enseña a dar”. Si a esta frase tuya le añadimos la de J.Luis Sampedro que dice “En las universidades nos enseñan a consumir, no a pensar” podríamos tener una información sesgada de cómo estamos. Pero si le añadimos que entre las 200 mejores universidades del mundo sólo hay 1 española, esto nos certifica que fallamos en algo. Y si a esto le unimos la tasa de desempleo de personas con una carrera puede que le pongamos la guinda al pastel. Como una persona que tiene 4 carreras y con tu experiencia como facilitador del cambio, ¿Qué crees que deberíamos de cambiar para mejorar la educación y para adaptarla de una forma más realista al mercado laboral?
Me pides responder a algo que debemos construir entre todos. Intentaré mostrar mi perspectiva brevemente por partes:
En la escuela: Si bien queda mucho camino por recorrer, estoy satisfecho con el notable esfuerzo que en España se está haciendo a nivel de educación infantil, primaria y secundaria por parte de los profesores. Nadie duda del desastroso goteo de legislaciones educativas contradictorias que están matando la capacidad de dotar de continuidad al sistema educativo de base. Pero aún en este contexto, los profesores quieren mejorar, trabajan para mejorar. Como agente de cambio creo que se debería dotar a las escuelas de espacios productivos de innovación que vayan más allá del aula. Poco a poco, convivo con la resistencia de claustros que quieren innovar pero a los que no les gusta dedicar tiempo a la innovación. Estas resistencias ocurren en momentos iniciales, pero tienden a diluirse y soy optimista con los notables logros que cada colegio (y no el sistema educativo) está logrando por sí mismo. Abandonada queda por mi parte cualquier esperanza de que exista un pacto educativo entre políticos que dote a España de un sistema sólido y abierto pero con base y recursos para los colegios. Para eso, al menos hoy, queda mucho. De momento mis esfuerzos están en los colegios.

En la universidad: Mi opinión sobre la universidad es bien distinta. Nos encontramos ante un absurdo dilema. Si bien a un banco le encantaría que alguien saliera de la universidad con la formación que a él le diera la gana (y esto están consiguiendo de momento), también cualquier banco sabe que ninguna persona sin criterio propio ni conocimientos más allá de lo que ya conoce, le hará crecer. Es normal que el mercado demande una educación ajustada a su foto actual, pero cuidado porque el verdadero problema no está ahí…
La base de una sociedad justa y libre no se encuentra en un mercado, sino en la educación de las personas que van a vender o comprar a ese mercado. No podemos hacer depender a la educación del juego arbitrario e interesado del mercado, que cambia cada día y al que sería absurdo prestarle más atención de la que tiene. Debemos hacer depender la educación del fomento de un espíritu crítico, creativo y abierto, capaz de innovar y fabricar progreso. Eso antecede a cualquier banco y es una convicción que está basada en que ningún mercado –sea cual sea- sabe regularse. A un mercado, hay que regularlo. Y por ello no puede regular la educación de las personas. Esto lo sabían bien Diderot, D´Alambert y Rosseau y hoy lo hemos olvidado.

La universidad española necesita un amplio periodo de autocrítica y reconstrucción. El marco de aprendizaje actual se ha alejado por completo del humanismo que hizo en otros siglos de Europa una luz en un mundo repleto de tinieblas. He tenido la oportunidad de conocer ampliamente el tejido universitario en España y no estoy nada satisfecho. He sido alumno y he sido profesor. Las cosas, por lo general, no funcionan bien. Los modelos y avances pedagógicos constructivistas todavía no han llegado a este ámbito de nuestra educación. Si esta falta de actualización estuviera compensada con la adquisición sólida de conocimientos teóricos, todavía alguien como yo podría estar tranquila. Pero nada más lejos de la realidad. La fe en el conocimiento ilustrado –que sacó a Europa del feudalismo y la mediocridad de castas- se resiente. Los ingenieros y licenciados cada vez están menos preparados porque los niveles de exigencia que arrastran desde el colegio y perpetúan en las facultades, son cada vez menores. Esta opinión –que también es mía- la han compartido conmigo catedráticos y profesores. Las programaciones de las asignaturas son pobres y se repiten año tras año sin actualización ni espíritu de cambio. No existen foros útiles en los que el alumno se sienta como algo más que un tazón sobre el que verter conocimientos. La fidelidad a esa gran universidad que nació a finales del XIX en España y que nos sacó del campo, la miseria y la pobreza, se resiente.
Aún aceptando esta foto, procuro participar también como facilitador en un cambio real en la universidad. No instalarme en la queja, sino en la propuesta. Por ello realizo talleres y módulos en universidades y escuelas de negocio aportando una nueva visión y perspectiva.

9.Esta pregunta es más directa, jeje, con meno ¿Qué necesita un líder para gestionar personas y obtener resultados? ¿Cuál sería tu mayor referente de liderazgo?
Quiero construir una frase con sentido. Ahí va: Lo que necesita un líder para gestionar personas y obtener buenos resultados es liderarse a sí mismo.
Tengo la suerte de no tener un solo referente, sino cuatro. Estos son mis mayores referentes de liderazgo en la historia de la Humanidad:
• Mi abuela Pepa que quedó viuda porque en España no había suficientes medicinas; que quemó todos los recuerdos de su vida para superar su dolor; que vivió junto a mi madre en la más absoluta pobreza de un piso compartido sin calefacción; que tuvo que hacer camas durante años para traer dinero a casa; y pesar de eso fue siempre feliz y crió a mi madre, y me crió a mí y a mi hermano enseñándome todo lo importante de la vida: ternura, compasión, respeto, sacrificio, sin apenas saber escribir ni leer si no era en alto.

• Mi padre que fue hijo de una realidad trágica y que desde pequeño tuvo que entrar en un internado viviendo de la caridad, duchándose cada mañana con agua fría y meándose las manos en el patio para no morir de frío; que sacó a tres hermanos y una madre adelante; que comenzó a trabajar con 14 años y luego nos sacó a nosotros adelante trabajando catorce horas diarias y dándonos una educación para poder mejorar como personas la sociedad en la que nacimos.

• Mi madre que fue huérfana de padre a los cuatro años; que estudió más que ninguna compañera para poder comer; que vivió una vida de sopas y un solo abrigo para los inviernos; que nunca pudo tener una casa de muñecas; y que luego nos sacó adelante comenzando a trabajar también muy joven..

• Mi hermano que detrás de su caparazón, prefiere siempre gestionar su dolor propio antes que hacer daño a otros; que me enseña cada día el valor de la amistad siendo el mejor amigo que todos y cada uno de sus amigos han tenido; y que ha superado a lo largo de su vida muchas cosas, incluido a sí mismo.

Ninguno de estos referentes es Steve Jobs, pero él –de eso estoy seguro- no les llega ni a la suela del zapato.

10.¿Qué libro o libros estás leyendo y qué tres libros recomendarías a los lectores del blog?
Solo recomiendo un libro. “El proceso de convertirse en persona”, de Carl Rogers. Leo siempre muchos pero este es el de hoy.

David, muchas gracias por contestar a las preguntas y colaborar conmigo. Te debo un café.

Gracias.

La vida continúa. Protagonízala
Miguel Angel García
@alienaragorn

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